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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
DOMINGO 22

de setiembre de 2019

En defensa de la Amazonía

“Cuando la selva está amenazada por el narcotráfico, la tala ilegal de madera, la minería ilegal, los países se comprometieron al uso sostenible de los bosques”.

9/9/2019


La firma de la Declaración Presidencial sobre el Pacto para la Conservación de los Bosques en la Región Amazónica es un paso trascendental en el cuidado de esta zona de selva tropical, considerada uno de los pulmones más importantes del mundo.

En el último año, más de 80,000 incendios en Brasil y Bolivia habían alertado a la comunidad internacional del peligro que existía sobre los 6.7 millones de kilómetros cuadrados del bosque más grande del mundo. Por eso, era necesario establecer las bases de una respuesta colectiva ante estas amenazas.

Los presidentes del Perú, Martín Vizcarra; Colombia, Iván Duque; Ecuador, Lenín Moreno; Bolivia, Evo Morales; y el canciller del Brasil, Ernesto Araújo, se reunieron en la ciudad colombiana de Leticia para evaluar una respuesta coordinada a este problema, teniendo en cuenta que todos comparten la selva amazónica en sus territorios.

La Amazonía es vital para el ecosistema del planeta. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, alberga más de 40,000 especies de plantas; al 40% de la selva tropical del mundo; al 25% de su biodiversidad terreste; a más de 6,000 especies de animales; 427 especies de mamíferos; 1,300 de aves; 378 de reptiles; más de 400 de anfibios y alrededor de 3,000 especies de peces de agua dulce.

Por ello, el documento de 16 puntos suscrito por los mencionados países, y los representantes de Surinam y Guyana, crea una red de cooperación ante desastres naturales y compromete a los países firmantes a articular sus sistemas de prevención y atención de desastres. Igualmente, establece la intención de restaurar, rehabilitar y reforestar las zonas degradadas por los incendios.

Un punto destacado del Pacto de Leticia es la cooperación de los sistemas de alerta temprana para detectar la deforestación y degradación. De esta manera, se incrementará el monitoreo de la zona. Los gobiernos también se comprometieron a intercambiar información para mejorar el seguimiento del clima, la biodiversidad y los recursos hídricos e hidrobiológicos.

Cuando la selva está amenazada por el narcotráfico, la tala ilegal de madera, la minería ilegal, los países se comprometieron al uso sostenible de los bosques y al consumo responsable de los recursos para promover las cadenas de valor y otros enfoques de producción sustentables.

Las naciones amazónicas son conscientes de que los primeros defensores de su ecosistema deben ser los mismos pobladores. En esta región viven 400 pueblos indígenas constituidos por un millón de habitantes, cuya identidad y pertenencia se han formado en la selva. Por eso, se propone empoderar a la mujer para que participe en la conservación y desarrollo sostenible. Además, el documento plantea la coordinación de campañas de educación que tienen como meta crear conciencia sobre el papel y la función de la Amazonía y cuáles son sus retos y amenazas.

Muchas de estas tareas no podrán ejecutarse sin conseguir el apoyo económico de organismos públicos y privados. Por eso, es necesario fortalecer los mecanismos financieros que ayuden a proteger a la selva, el principal regulador del clima del planeta.

Como señaló el presidente Martín Vizcarra, “la preservación de la Amazonía es un tema que ya trasciende los países […] y que todos debemos ver cómo contribuir a preservarla”.