Tipo de cambio:

Compra: 3.315

Venta: 3.318


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
LUNES 16

de setiembre de 2019

ANÁLISIS

Es urgente seguir creyendo en el ser humano

10/9/2019


Ricardo Montero Reyes

Periodista

Me he topado con un dilema, que me lleva a plantear una pregunta a esta larga lista de interrogantes que he venido publicando semana a semana en este espacio: ¿Cómo adoptar un pensamiento racional y moral, si las organizaciones insisten en exponer un falso comportamiento ético y moral?

Para responder la interrogante tendríamos que plantear la necesidad de movilizar a las sociedades, y para tener éxito no queda más que la unión de los cada vez más pequeños fragmentos en que se está dividiendo la comunidad.

De esta manera, las minorías deberán ser aceptadas e integradas por las mayorías, aunque evitando la posibilidad de que las minorías busquen anteponerse a la mayoría, porque si eso sucediera caeríamos en una anomia irreversible, que podría conducir al estallido del aparente orden. De producirse, nos encaminaríamos, irremediablemente, al surgimiento de una nueva doctrina que desde la muerte de la anterior intente explicar el nuevo mundo, lo que daría pie a una nueva forma de dictadura.

De esta manera, tenemos que asentar un modelo que se pueda basar en la necesidad de reprobar y desterrar los totalitarismos y los mitos, incluso los surgidos en los sectores que intentan revelarse contra el consumismo y el individualismo. Así, el economista argentino Bernardo Klinsberg exige desechar mitos para entender con claridad los problemas que ahora afectan a la sociedad.

Ante las evidencias, cabe la necesidad de plantear mejorar el debate público de los problemas que afectan a la sociedad, nutrirlo con estudios comparados y aportándole propuestas concretas.

Pero lo más importante, lo urgente es seguir creyendo en el ser humano y en su gran capacidad para dispensar tolerancia, misericordia y amor.

Las sociedades deberán desprenderse de las falsas ofertas de organizaciones que solo se han propuesto hacer de la ganancia económica su patrón de vida.

Todo lo anterior no funcionará, sin embargo, si mantenemos una irracional posición de explicar el mundo a partir de doctrinas que dicten la muerte de las que le antecedieron.

Pero, lo más importante, como anota el sacerdote Johan Leuridan en su Manual de Filosofía y Ética, “la filosofía actual debe buscar un camino diferente. No será un regreso a la ilustración, a la República, a la razón y al humanismo en el sentido de antes. Será un intento de pensar los ideales de nuevo y construirlos a partir de la adquisición de la deconstrucción. Esto nos obliga, en primer lugar, a superar la filosofía del materialismo que reduce todos los ideales a productos ilusos de la naturaleza”.