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Año del diálogo y la reconciliación nacional
DOMINGO 22

de julio de 2018

Esfuerzos por la seguridad

Uno de los problemas más serios que enfrenta no solo el Perú, sino también América Latina, es la inseguridad ciudadana. De acuerdo con el documento Marco sectorial de seguridad y justicia, del Banco Interamericano de Desarrollo, en los países de la región mueren 350 personas cada día por la delincuencia común y el crimen organizado. Y para enfrentar esa situación, el Gobierno prosigue desplegando esfuerzos para contrarrestar esta problemática, tal como lo informó el Ministerio del Interior en un balance sectorial.

28/12/2017


Por ejemplo, se potenció el control de armas de fuego y la inspección de los fuegos pirotécnicos a cargo de la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec), y se aplicaron diversos esquemas enfocados en aspectos puntuales de la inseguridad.

Así, el Programa de Recompensas ‘Que ellos se cuiden’ mostró resultados positivos en su ámbito de aplicación. De la lista original de 30 prófugos que se confeccionó para impulsar este plan, la Policía Nacional del Perú logró la captura de 14 fugitivos. Con los frutos obtenidos, la meta para el próximo año es incluir en ese listado a 500 personas más que se encuentran fuera de la ley.

En la Estrategia Multisectorial Barrio Seguro, que busca la resocialización de jóvenes de jurisdicciones peligrosas por medio de capacitación para que reciban un trabajo digno que los aleje del robo, el pandillaje y otras lacras sociales, fueron seleccionadas 100 zonas y se inició el plan en 23 barrios de diferentes ciudades del Perú. Para el 2018 se tiene previsto intervenir en otros 30 barrios. Además, la campaña ‘Celular robado, celular bloqueado’ logró bloquear un millón y medio de equipos y 25,000 aparatos fueron recuperados para su devolución.

Otro indicador positivo es la reducción del índice de fallecimientos durante el control de las manifestaciones públicas. En el 2015 hubo, por ejemplo, cinco policías y 17 civiles fallecidos en ese tipo de contextos, en el 2016 tales indicadores bajaron a dos uniformados y dos ciudadanos, mientras que en el 2017 hubo solo un civil muerto.

Si bien estos indicadores aún resultan insuficientes para erradicar de manera total la inseguridad, Lima y otras ciudades del Perú no se encuentran en el listado de las urbes más peligrosas de América Latina.

Conforme al reciente informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México, elaborado en diciembre, las primeras 10 ciudades –de un ranking de 50– son latinoamericanas, y se ubican en Venezuela, Honduras, México, El Salvador y Brasil.

Como problema macro, la inseguridad ciudadana necesita de medidas sostenidas en el tiempo para controlarla y eventualmente eliminarla. La voluntad política del Gobierno para lograrlo es innegable, los recursos se encuentran asignados y la modernización policial es un proceso en marcha. Ahora solo queda seguir aplicando las medidas para que la delincuencia y el crimen sientan el peso de la ley de una democracia plenamente consolidada.