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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 21

de octubre de 2020

Evitemos una segunda ola

“[...] existe el riesgo de una segunda ola, y por eso todos los peruanos sin excepción no debemos bajar la guardia; pero en el caso de que ese hecho lamentable ocurra, nuestro país está mejor preparado [...]”.

25/9/2020


A pesar de que el covid-19 continúa siendo una amenaza para la vida y la salud de la población de nuestro país y está lejos el momento en que pueda declarársele como un problema superado, la pandemia arroja signos de debilitamiento desde hace aproximadamente cinco semanas, período en el cual la curva de contagios ha desacelerado su ritmo de crecimiento, mientras que el número de fallecidos como consecuencia de la enfermedad se ha reducido de forma paulatina.

No obstante, las autoridades han exhortado a la población a no bajar la guardia y, por el contrario, a mantener los protocolos sanitarios como si fuera el primer día de la emergencia sanitaria para evitar contraer la letal cepa viral.

Tal advertencia se formula porque existe el riesgo de un segundo brote del virus o una segunda oleada de contagios, tal como ocurre actualmente en varios países de Europa. En España, por ejemplo, tras la desescalada, la tasa de infecciones ha vuelto a subir de forma peligrosa, por lo que las autoridades no han tenido otra opción que volver a implementar medidas de restricción social orientadas a proteger a la población. Francia y el Reino Unido, por su parte, así como otras naciones, evalúan volver a la cuarentena en los siguientes días.

Si bien la pandemia en nuestro país se encuentra en un proceso lento de retroceso, tal como lo indican las cifras dadas a conocer por el Ministerio de Salud, no estamos libres de experimentar una segunda ola de la enfermedad. De acuerdo con expertos, si en el Perú se repite el mismo patrón observado en Europa, ese nuevo brote podría empezar a registrarse a fines de octubre o a mediados de noviembre.

Por lo tanto, urge que la población escuche la exhortación de las autoridades gubernamentales y no baje la guardia frente al peligro que aún la acecha. En esta fase es vital seguir respetando las medidas de aislamiento social, mantener las recomendaciones de distanciamiento, no dejar de usar mascarillas y protectores faciales y, en general, seguir aplicando todos los protocolos de bioseguridad cuyo propósito es evitar que los contagios aumenten.

En todo caso, es bueno saber que la capacidad de respuesta de nuestros servicios sanitarios ha mejorado en los últimos meses, en comparación con el estado en que se encontraban al inicio de la pandemia. Hoy, en los hospitales y en las unidades de cuidados intensivos existe un número mayor de camas a disposición de los enfermos y también se ha fortalecido el primer nivel de atención médica para aquellos que no presenten síntomas graves. Además, el personal sanitario ha ganado mayor experiencia en el combate de la enfermedad, la cual le permite ofrecer un tratamiento más eficaz a los que lo necesiten.

En resumen, existe el riesgo de una segunda ola, y por eso todos los peruanos sin excepción no debemos bajar la guardia; pero en el caso de que ese hecho lamentable ocurra, nuestro país está mejor preparado para enfrentar la contingencia de forma más eficaz con el propósito de salvar la mayor cantidad posible de vidas de compatriotas, sobre todo priorizando a la población más vulnerable.