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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
SÁBADO 19

de octubre de 2019

CONOCIMIENTO Y HABILIDAD

Gestión de emociones en el trabajo

12/8/2019


Tatiana Parodi

Consultora asociada de LHH DBM Perú

Estamos tan preocupados por responder a las exigencias del día a día que no nos detenemos a mirar cuáles son las emociones que más se repiten ni cuáles son los patrones de conducta que de ella se desprenden y lo más importante, cuál es el impacto de estas acciones en el sentir de quienes nos rodean. ¿No será que estamos actuando como en piloto automático sin observar las consecuencias de nuestro hacer cotidiano? Podemos ser eficientes en el seguimiento de nuestros objetivos laborales, pero tal vez no somos eficientes en el logro de un propósito superior que de hecho incorpora los intereses de los que nos rodean. 

¿Está ello afectando nuestra empleabilidad? Pues sí. La habilidad de liderar en los contextos laborales pasa por influenciar positivamente a otros, motivarlos y, a partir de ello, crear esos espacios en que todos quieran participar con libertad impulsando la generación de ideas divergentes y en consecuencia, la toma de nuevas y mejores decisiones. Un control de conducta en el que se muestre respeto genuino por las otras personas da cuenta de un manejo emocional adecuado.

Ser empleable hoy depende en parte de qué tan bien desempeñamos funciones encomendadas para el logro de objetivos esperados. Además de la habilidad que tengamos para desarrollar autocontrol y gestionar nuestra conducta. Un paso obligado es conocer nuestras emociones, observarlas, identificarlas, nombrarlas, con la intención de comprenderlas y regular nuestro actuar.

El siguiente paso es observar el sentir de nuestros colaboradores al ver que podemos manejar situaciones difíciles manteniendo el control. Nada mejor que mostrar respeto por la propia emoción, pero también por la emoción del otro.

De ese modo, estaríamos iniciando un camino que nos permita ser una influencia positiva para los demás, pensando en el desarrollo de las misiones y metas en común. Conozcámonos mejor para poder conocer. Comprendámonos para poder comprender. Solo así lograremos conseguir los mejores resultados en las gestiones que hagamos, tanto profesional como en lo personal.