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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 21

de octubre de 2020

Grau, ejemplo imperecedero

Así como del carbón sale el diamante, así de la negrura de esta guerra sale Grau, escribió Jorge Basadre. Y es verdad, porque de en medio del desastre que resultó la Guerra del Pacífico emerge la figura del noble marino piurano.

8/10/2020


Como cada 8 de octubre, los peruanos recordamos hoy el sacrificio de Miguel Grau Seminario, insigne marino y máximo héroe nacional, quien ofrendó su vida en defensa de nuestra bandera en el Combate Naval de Angamos, durante la Guerra del Pacífico, acto con el cual legó a las generaciones posteriores un ejemplo imperecedero de valentía, nobleza, desprendimiento, sacrificio, amor a la patria y tantas otras virtudes que fueron características en él a lo largo de su trayectoria como político, militar, hombre de familia y ser humano.

Ningún elogio hará justicia a la figura del gran almirante y, por ello, los hijos de esta tierra lo eligieron con propiedad el Peruano del Milenio, no solo por haber sacrificado la vida en el altar de la patria, sino también porque vieron en él la encarnación de las mejores virtudes y valores que pueden representarlos ante la posteridad.

Como del carbón sale el diamante, así de la negrura de esta guerra sale Grau, escribió Jorge Basadre. Y es verdad, porque de en medio del desastre que resultó la Guerra del Pacífico emerge la figura del noble marino piurano para recordarnos que podemos y debemos enfrentar los peores momentos y los más grandes problemas con voluntad, entereza y vocación de servicio.

Ese mismo ejemplo los peruanos tenemos que seguir hoy en día cuando nuestra patria lucha contra un enemigo tan temible como el nuevo coronavirus. Así como el Caballero de los Mares partió del Callao a bordo del Huáscar con la plena convicción de que debía hacer todo lo que estuviera a su alcance para defender al país de la invasión enemiga, de la misma manera cada uno de los peruanos tiene que contribuir al enorme esfuerzo que nuestras autoridades, personal sanitario y de las fuerzas de seguridad llevan a cabo con el propósito de proteger de la infección a la mayor cantidad posible de personas.

Y debemos actuar de ese modo porque de ello depende que el Perú derrote en el menor tiempo posible al covid-19 y retorne a la senda del crecimiento y del desarrollo en la cual venía transitando desde hace varios años. Si bien es cierto esta meta nos exige a todos un enorme esfuerzo y una alta cuota de sacrificio personal; solo con esa voluntad se podrá alcanzar la meta anhelada de librar al país del agente patógeno que tantas vidas ha cobrado y que es el responsable directo de la fortísima contracción económica de la que recién empezamos a recuperarnos.

Ha querido el destino que el aniversario de la inmolación del almirante Miguel Grau llegue en medio de una de las peores pandemias de la que se tenga registro en la historia. Por consiguiente, los actos conmemorativos que año a año se desarrollan a fin de perennizar su memoria no podrán ejecutarse esta vez como precaución ante los contagios. No obstante, ello no debe ser impedimento para que cada peruano recuerde en su mente y corazón las virtudes del Gran Almirante del Perú y su ejemplo, que permanecerá incólume a pesar del paso de los siglos.