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CONOCIMIENTO Y HABILIDAD

Holocracia en la empresa

19/11/2018


Mónica Calvimontes

Gerente de Soluciones de Ofisis




Los cargos gerenciales siempre se han visto como una pieza fundamental de la organización, pues son quienes manejan el personal y garantizan el correcto funcionamiento de la empresa. Sin embargo, en los últimos años, con la irrupción de empresas con organizaciones más horizontales, se ha puesto en duda la figura del jefe como tal, y se está dando paso a nuevas formas de gestión como, por ejemplo, la holocracia. 


Holocracia no significa prescindir de jefes, sino que se trabaja por equipos para lograr los objetivos, sin reportarse a un jefe, y se promueve la autoevaluación.

Si bien la holocracia promueve la autonomía, responsabilidad y la creatividad del trabajador, no es una gestión recomendable para todos los empleados ni todas las empresas. Sería difícil aplicarlo en un banco, en donde los procesos son específicos y repetitivos, pero sí es ideal para departamentos creativos o flexibles, como los de publicidad y marketing o en tareas de creación de nuevos productos.

A continuación, algunas claves para insertar algunos aspectos de la holocracia en la empresa. Asigne correctamente las tareas. El líder del grupo de trabajo debe asignar roles a cada empleado, en donde se plantearán los objetivos globales. De ahí en adelante el trabajador elige cómo desarrolla sus funciones (horarios, lugar de trabajo, etcétera).

Maneje herramientas colaborativas. Para cohesionar el trabajo en equipo es vital contar con un software de capital humano, en el que se detallen las funciones de cada empleado, se puedan compartir documentos en la nube y para trabajarlos de manera colectiva, mucho mejor si se enlazan a aplicativos en el celular.

Todos se evalúan. Para que la holocracia funcione, es vital que se establezcan reuniones periódicas para que cada grupo revise y reajuste sus tareas (si es necesario), así como para discutir problemas de organización.

Elegir a los empleados idóneos. Es necesario realizar procesos de selección con el perfil requerido para la holocracia: una persona con habilidades blandas, resilente, que sepa escuchar, trabajar en equipo y se adapte a los cambios.