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CONOCIMIENTO Y HABILIDAD

Integridad sostenible

4/2/2019


Karín Ramírez

CEO del Centro de Política Familiar. Visión & Desarrollo Integridad Sostenible

¿Qué tienen en común las empresas, los partidos políticos, instituciones y familias cuando se resquebrajan?¿Cuál es la línea transversal que deben tener interiorizada? Es el valor de la integridad. Jim Stovall señala que la integridad es hacer lo correcto, aunque nadie esté mirando. 

El pus salta cuando el grano está maduro –vale decir–, los ilícitos penales o las faltas éticas en la mayoría de los casos se dan cuando se es adulto, pero por qué recién darse cuenta de la carencia de la integridad en las personas cuando estas ya son profesionales y/o empresarios. Acaso esos profesionales no fueron niños y jóvenes que se criaron y aprendieron los valores en casa, vale decir, en su familia, si es así, cuándo decidieron quebrantar sus valores o ¿tal vez los valores dentro de la familia?

La familia desempeña un papel importante en la formación del capital humano para el desarrollo de todos los países, ya que el crecimiento de una economía depende principalmente de los ciudadanos, así como de su formación. Aristóteles decía: “La familia es la célula básica de la sociedad”; y el filósofo alemán Karl Krause sostenía: “La familia tiene su propia ley de vida, su propio derecho interno, sus propias costumbres”. La solidaridad, tolerancia, la protección del más débil, el trabajo en equipo, en definitiva muchos de los valores que humanizan al hombre, se viven y se aprenden sobre todo en familia. Por ello, el valor de la integridad sostenible debe empezar a cimentarse desde casa, cuando enseñamos a nuestros hijos a ser honestos, alegres, generosos, sensibles y muy responsables para con nuestros congéneres y el medio que nos rodea. Si queremos un país íntegro y libre de corrupción, debemos empezar a mirar hacia el interior de nuestras familias y los valores que en ella predicamos.