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Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 7

de agosto de 2020

LACTANCIA MATERNA EN LOS TIEMPOS DEL COVID-19

La beneficiosa leche de mamá

Con data en mano, el Estado y sus aliados luchan contra los mitos y buscan posicionar a la lactancia materna exclusiva como el principal alimento para los bebés en este contexto de pandemia.

24/7/2020


José Vadillo Vila


La primera vacuna para un bebé viene en la teta de mamá. Mas los primeros neonatos que llegaron al Perú luego de la declaratoria del estado de emergencia, fueron afectados por las suposiciones y muchos no amamantaron de sus madres.

¿Debían de tomar leche materna o no?; ¿si la madre daba positivo por el covid-19, deben dejarlos al lado de ellas? Con las dudas y los miedos del personal médico y de las familias, se retrocedió en los logros de la política de difusión de la lactancia materna exclusiva.

Lo que fue muy beneficioso para la alimentación artificial, las “leches de fórmula”, de “lata” o “sustitutas”, que han tomado protagonismo en las salas posnatales del campo y la ciudad.  

Mario Izquierdo, coordinador nacional de Etapa de Vida Niño y Componente Neonatal, Salud del Niño y Recién Nacido, del Ministerio de Salud (Minsa), comprende el temor de sus colegas, que afecta las prestaciones de servicio a las puérperas covid y no covid.


Frente a ello, el Minsa y sus aliados buscan garantizar que los servicios estén aptos; afianzar las buenas prácticas en los hospitales y en el hogar; luchar frente a la mala información con evidencia científica. Lo fundamental: recordar que la lactancia materna tiene un efecto beneficioso ante la posibilidad de contagiarse del coronavirus, además del tema afectivo, vital para el bebé.

A la par que se ha puesto a disposición de los centros de salud todos los insumos y la información para que la práctica de la lactancia materna se mantenga en tiempos de barbijos y distanciamiento social.

A inicios del mes, Minsa y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) redoblaron esfuerzos en una campaña enérgica por posicionar a la leche materna como principal alimento en este contexto de pandemia. Su lema es: “La leche materna es tu mejor opción, sin dudar, dale de lactar”.

Difícil situación

Los casos más difíciles por convencer fueron aquellos cuando una parturienta daba positivo al coronavirus. ¿Debía dar de lactar a su hijo o no hacerlo? ¿Debía permitírsele siquiera acariciarlo?
Izquierdo es categórico: “No se excreta el covid-19 por la leche materna. Si la madre llegara a contaminar, la enfermedad, en el recién nacido, cursa de manera asintomática”.

Lo respalda la data: de más 220 nacimientos que se reportaron con certificado de ‘nacido en vivo’, no se han tenido casos de enfermedad grave en recién nacidos. Es decir, a escala nacional, en los hospitales no hay casos de “transmisión vertical”. Y los que tuvieron covid-19 resultaron cuadros asintomáticos.


Amamantar es vital porque otorga nutrientes e inmunoglobulinas. “No existe ninguna fórmula que haya sintetizado todos los elementos que tiene la leche maternal”, recuerda el galeno.
La doctora Julia María Sánchez, del Comité de Lactancia Materna de la Sociedad Peruana de Pediatría, precisa que la Organización Mundial de la Salud, la CDC de Estados Unidos, la Organización Panamericana de la Salud, la Sociedad Española de Pediatría y la mayoría de países “tienen la posición de respaldar la lactancia materna. Se toma en cuenta que ofrece un conjunto de valores en la defensa para el niño”.  

Cita también los antecedentes de las anteriores pandemias, del 2003 y el 2009: tampoco entonces hubo evidencia de contagio en los neonatos a través de la leche materna. La posición es fuerte: que desde el inicio de la vida los niños puedan lactar.
 
Normativa

El 30 de abril se publicó la Resolución Ministerial N° 245-2020-Minsa, “Prevención y atención de la gestante y del recién nacido con riesgo o infección por COVID-19”, con la directiva sanitaria 97.

Para Hugo Rázuri, oficial de salud del Unicef, el documento es muy valioso. “Sirve para poner por escrito y darle un poco de orden a las prácticas del nacimiento en pleno contexto de la pandemia. Antes de él, no había información clara sobre qué cosas deberían mantenerse, cambiarse y tomar en las prácticas del nacimiento”.

La directiva, cuya aplicación es tanto para el sector público como para el privado, promueve prácticas como el contacto precoz madre-hijo, el corte tardío del cordón umbilical y la lactancia en la primera hora del recién nacido.


Indicadores a la baja

Si bien no hay mucha información de lo que hacen los otros países de la región en tiempos del covid-19, Hugo Rázuri dice que se reconoce que el Perú “es uno de los pocos países que, radicalmente, están trabajando en la protección de la lactancia materna. Porque se tiene indicadores relativamente buenos a nivel regional: 66% de los niños con lactancia materna exclusiva en el Perú, pero de alguna manera viene tendiendo a la baja”, advierte.

La doctora Sánchez, de la Sociedad Peruana de Pediatría, refuerza el dato: En menos de una década, los índices generales de lactancia materna en el país bajaron de 72% (en el 2013 y 2014) al 64% el año pasado. Y en las zonas rurales de sierra y selva, donde era muy fuerte la lactancia materna hasta los seis meses, también va en descenso: entre el 2018 y el 2019 se redujo dos puntos en la sierra y en la selva de 76.2% a 72%. Todo podría ser más drástico con la actual pandemia.


“Esta disminución responde a la publicidad agresiva de los alimentos sucedáneos. Tenemos un reglamento de alimentación infantil, pero no hay sanciones pecuniarias para estas empresas”, denuncia. “Aunque nos duela decirlo, ha bajado, también, el compromiso del personal de salud”.
Si bien hemos mejorado con la promoción de los lactarios institucionales, nos alejamos del ideal de los países nórdicos, donde la lactancia exclusiva materna de los primeros seis meses de vida supera el 90%, debido a las normativas rigurosas, como un año posnatal no trabajado para la madre y pagado. O la mejora en Chile de sus indicadores,  gracias al posnatal, que ahora es de 6 meses.

Sánchez da un último consejo: las mujeres que deciden ser mamás tienen que buscar ayuda profesional y prepararse en la lactancia materna antes de concebir. Con ello, despejará ideas preconcebidas y aprenderá de los cambios desde la succión.