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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 21

de octubre de 2020

ENFOQUE LABORAL

La hostilidad laboral- segunda parte

14/10/2020


Germán Serkovic

Abogado Laboralista


Obligación fundamental del empleador es el cumplimiento de la contraprestación a su cargo, esto es, el abono de la remuneración convenida al trabajador. La remuneración tiene carácter alimentario, de ella depende en muchos casos la subsistencia del empleado y su familia. De ahí que el inciso a) del artículo 30 de la Ley de Productividad considere como un acto de extrema gravedad el incumplimiento o la demora en el pago de la remuneración, salvo razones de fuerza mayor o caso fortuito debidamente comprobadas.

El citado artículo 30 debe ser leído en concordancia con los artículos de las normas laborales que tratan de los conceptos no remunerativos. Así, el impago de la remuneración, total o en parte, es causal de hostilidad, y no es trascendente que se trate de un concepto de periodicidad mensual o uno semestral, como es el caso de las gratificaciones. Caso contrario, no sería un acto hostil, por ejemplo, la demora en el abono de una gratificación extraordinaria, o de la bonificación por educación; conceptos todos que no son considerados montos remunerativos por disposición expresa, pese a que suman en el ingreso del trabajador. 

El texto primigenio del literal b) aludía a dos circunstancias, a saber, la disminución de la remuneración o –nótese el uso del disyuntivo– la rebaja de la categoría. 

El acto de hostilidad se hacía patente en cualquiera de los dos casos y, con más razón, si ambos se presentaban en la misma oportunidad. 

Cierta discusión ocasionaba que la rebaja debía ser inmotivada, dado que se aceptaba la desmejora si esta contaba con fundamentación suficiente, si bien la jurisprudencia exigía la temporalidad de la medida y su excepcionalidad. 

El texto actual, con el cambio incorporado por la Ley N° 30709, obliga que para la configuración de la conducta hostil por la empresa se presente de forma conjunta la rebaja remunerativa y de la categoría –se usa el conjuntivo “y”–, redacción que no cuenta con mayor sustento. El criterio de la motivación ha sido dejado de lado.