Tipo de cambio:

Compra: 3.357

Venta: 3.361


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
DOMINGO 22

de setiembre de 2019

La importancia de la Sunedu

Las universidades cumplen un papel fundamental en las sociedades. Forman capital humano en diversos ámbitos y producen conocimiento por medio de la investigación científica, el cual permite a las naciones resolver problemas e impulsar el desarrollo económico y social.

8/9/2019


En nuestro país son varios los inconvenientes que afectan a estas casas de estudios. Entre los principales pueden citarse el bajo nivel académico y la escasa investigación científica.

El primero está ligado a la proliferación de universidades en los últimos años sin las condiciones mínimas para impartir una educación de calidad. Mientras que en 1990 solo existían 49, al 2015 ese número se elevó a 132. Muchas de ellas, como ya es de público conocimiento, no contaban con infraestructura apropiada, sino que en la práctica representaban una estafa para el alumnado por la pobre calidad académica.

Respecto a la indagación científica, esta se mide principalmente por la cantidad de investigaciones con estándares internacionales y que puedan ser citadas. En este ámbito, según el Informe bienal sobre la realidad universitaria, elaborado por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), la producción de publicaciones citables de las universidades peruanas está por debajo de las de otros países de la región, como Colombia o Chile. Esto redunda también en la baja calificación de los centros de estudios superiores en los ranking de América Latina y del mundo, en los cuales las universidades peruanas se ubican en posiciones rezagadas.

Por todo ello, es de importancia vital la labor que desarrolla la Sunedu. Esta entidad –cuya función es, entre otras, aprobar o denegar las solicitudes de licenciamiento de las universidades y supervisar las condiciones básicas de calidad para su funcionamiento– ha emprendido un proceso de licenciamiento a fin de entregar la certificación solo a aquellas que cuenten con las condiciones para brindar una educación de calidad al alumnado.

Como parte de ese proceso, hasta agosto pasado, 78 universidades ya habían recibido el licenciamiento institucional, mientras que a doce de ellas se les había rechazado la certificación. En tanto, está en marcha la evaluación a 51.

Como era de esperarse, esta labor ha generado fuerte oposición de algunos sectores, especialmente de los ligados a las universidades que no superaron la fase de licenciamiento y que han visto cómo sus intereses, principalmente económicos, han resultado afectados. Por ello, la Sunedu enfrenta presiones, incluso políticas y judiciales, que buscan mellar y detener su trabajo.

Ante ese panorama, y teniendo en cuenta la vital importancia de las universidades para el desarrollo del Perú, es plausible la decisión política del Gobierno, mediante el Ministerio de Educación, de respaldar el trabajo de la Sunedu y de no ceder a las presiones orientadas a mantener el estatus sin considerar lo mejor para nuestra educación universitaria y nuestro país.