Tipo de cambio:

Compra: 3.421

Venta: 3.422


Año de la Universalización de la Salud
MARTES 2

de junio de 2020

La importancia del bono rural

La pandemia causada por el nuevo coronavirus ha generado graves problemas en diversos ámbitos. Está claro que no solo enfrentamos una emergencia sanitaria, sino que también la cepa cuya presencia fue informada por primera vez en Wuhan ha hecho encarar al planeta entero un desafío social y económico.

15/5/2020


En efecto, para contener el avance del patógeno, los gobiernos de la mayoría de países impusieron duras medidas restrictivas, entre ellas el aislamiento social y el toque de queda.

En el ámbito económico, las consecuencias de esas disposiciones han sido recesión y deterioro del empleo. La Organización Mundial del Trabajo (OIT) advirtió que al menos 305 millones de personas en el mundo perderán sus puestos de trabajo a tiempo completo por la pandemia.

Este riesgo es más evidente en naciones con alta tasa de informalidad como el Perú. De acuerdo con ESAN, nuestro país acabaría el presente año con 4.2 millones de desempleados por causa de la crisis sanitaria, cifra que equivale a una tasa de desempleo del 23.6% de la población económicamente activa (PEA).

Para paliar las consecuencias de esta adversidad, el Gobierno puso en marcha una estrategia de apoyo dirigida a las familias más vulnerables, que consiste en la entrega de bonos económicos diferenciados para cada sector de la población.

Así, se han otorgado subsidios dirigidos a los trabajadores independientes y a los peruanos incluidos en los registros de pobreza. Ese apoyo apunta a brindarles los recursos para solventar la canasta básica familiar durante el período en el que no podrán trabajar ni generar ingresos propios.

Ayer se inició la entrega del bono dirigido a las familias de áreas rurales. Según el Ejecutivo, el subsidio de 760 soles beneficiará al menos a 837,000 hogares en pobreza y pobreza extrema de ese ámbito.

Considerando que este sector de nuestra población ha permanecido excluido de los grandes circuitos productivos y económicos durante muchos años, y tomando en cuenta, además, que su situación social se agrava por los problemas derivados de la pandemia, resultaba impostergable que el Estado interviniera para ayudarlos a sobrellevar la emergencia en las mejores condiciones.

Para financiar el bono rural, el Ejecutivo ha destinado 836 millones de soles de los recursos públicos en un esfuerzo notable por asistir a los más necesitados. El Ministerio de Economía y Finanzas precisó que la inversión total en bonos de apoyo a los hogares golpeados por el nuevo coronavirus supera los 6,000 millones de soles.

Es cierto que el mejor escenario sería ofrecer a las familias rurales las herramientas para superar la pobreza definitiva y sostenidamente. No obstante, en tanto ello no se logre, el Estado no podía permanecer de brazos cruzados ante el agravamiento de la situación de estos compatriotas a causa del virus.

Por lo expuesto, es importante la decisión de nuestras autoridades de no escatimar acciones para aliviar la difícil situación de la gente más vulnerable en el contexto de la pandemia. Mientras los gobiernos de otros países optaron por cautelar la economía antes que a su población, el Perú se erige como un ejemplo de que los recursos económicos deben estar al servicio del bienestar de los seres humanos y no al revés.