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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
MARTES 15

de octubre de 2019

EDITORIAL

La OEA y la promoción de la democracia

Durante su participación en la 49ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se efectúa en Colombia, el ministro de Relaciones Exteriores peruano, Néstor Popolizio, destacó el trabajo de esta institución para promover y defender la democracia, así como impulsar la lucha contra la corrupción y combatir la violencia de género.

3/7/2019


El canciller resaltó, además, que el trabajo de la OEA está orientado a satisfacer las principales necesidades y demandas de los ciudadanos.

Tras el fin de la Guerra Fría, la OEA comenzó a crear una serie de mecanismos institucionales en defensa de la democracia, como la Resolución N° 1080, en 1991, y el Protocolo de Washington, de 1992.

La experiencia de la crisis democrática en el Perú en el 2000 obligó a la OEA a efectuar cambios para colocarse al nivel de los nuevos retos que se presentaban. Por ejemplo, observar que un gobierno nacido a partir de la voluntad popular de las urnas podía pervertirse más tarde al buscar acaparar los otros poderes del Estado.

Es así como los representantes de los países de la región aprobaron la Carta Democrática Interamericana (CDI) en Lima el 11 de setiembre del 2001.

Ese documento defiende la democracia representativa, indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región, y enfrenta en forma directa los casos de ruptura del orden institucional de las naciones de las Américas.

Además, la CDI estableció que un país que tiene un gobierno que no se basa en el Estado de derecho puede quedar suspendido de la OEA, mientras que la comunidad regional busca normalizar la institucionalidad democrática.

El gobierno de Martín Vizcarra, que apuesta por una política exterior basada en el respeto al Estado de derecho, la democracia y la defensa de los derechos humanos, desea encontrar una solución a la crisis interna venezolana.

Por eso, el canciller Popolizio manifestó su confianza en que la Carta Democrática Interamericana servirá para que el gobierno de Nicolás Maduro vuelva al camino de la democracia y el respeto de los derechos humanos mediante la convocatoria de elecciones libres y justas.

De hecho, la OEA, encabezada por su secretario general, Luis Almagro, aprobó la activación de la CDI en junio del 2018 en la 48ª Asamblea General, pese a las críticas del canciller chavista Jorge Arreaza, del gobierno usurpador de Maduro.

Ahora se requiere, como ha manifestado el Grupo de Lima, que China y Rusia, entre otras potencias mundiales, dejen de apoyar al gobierno autoritario de Maduro y respalden la celebración de elecciones periódicas libres y justas, un sistema plural de partidos y la independencia de poderes.

Estamos seguros de que el uso de los mecanismos de la Carta Democrática Interamericana servirá para restablecer el orden democrático y terminar, de esta manera, con el drama del pueblo venezolano por falta de comida y de medicinas, así como con el de millones de migrantes que pululan por los países vecinos.