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VIERNES 6

de diciembre de 2019

La pelota volverá a rodar en el Perú

“[...] si había alguna duda de la capacidad de nuestro país para organizar campeonatos deportivos con las máximas exigencias, los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2019 las disiparon completamente”.

25/10/2019


Las buenas noticias para el Perú en el ámbito deportivo continúan llegando. El miércoles pasado se conoció que la FIFA decidió elegir a nuestro país como sede de la Copa del Mundo categoría Sub-17, que se disputará el 2021.

La Federación Peruana de Fútbol (FPF) destacó que la FIFA tomó en cuenta las garantías que brinda el Gobierno del presidente Martín Vizcarra, el cual se comprometió a apoyar el mundial.

A todas luces, se trata de un anuncio positivo, pues representa una señal de confianza del máximo ente rector del fútbol a la capacidad del país para organizar un torneo de relevancia mundial, el cual coincidirá, por añadidura, con las celebraciones por el Bicentenario de la Independencia del Perú.

La elección representa también un desafío para nuestras autoridades porque ahora tendrán la responsabilidad de organizar de forma impecable un evento cuya exigencia es superlativa.

Al respecto, el Perú cuenta con experiencia en la organización de citas deportivas de carácter internacional. Recordemos, por ejemplo, la Copa Mundial Sub-17, torneo que organizó con rotundo éxito en el 2005. Para ese campeonato se modernizó la infraestructura de estadios ubicados en cinco ciudades del país.

Ese certamen cumplió con las expectativas y la organización sirvió de marco para el título que la selección de México obtuvo en la final ante Brasil en el Estadio Nacional de Lima.

Además, si había alguna duda de la capacidad de nuestro país para organizar campeonatos deportivos con las máximas exigencias, los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2019 las disiparon completamente.

Lima 2019 cumplió las expectativas en lo relacionado con la organización, infraestructura, logística, calidad deportiva y, por añadidura, puso la cultura y la historia del Perú en el centro de la atención mundial.

Toca ahora, entonces, aprovechar la experiencia obtenida en la puesta en marcha de los mencionados eventos deportivos y volcarla en organizar una Copa Mundial Sub-17 por todo lo alto y que cumpla con las exigencias de la FIFA. Para conseguir ese objetivo será urgente empezar a trabajar lo antes posible y adoptar las medidas necesarias para corregir los errores que llevaron al ente rector del fútbol a retirar al Perú la sede de la Copa Mundial Sub-17, que se disputará en los próximos días, y entregársela a Brasil.

Garantizado el apoyo político del Gobierno a la organización del mundial, corresponde a los dirigentes deportivos hacer el máximo esfuerzo para que la competencia no solo sea un éxito en el ámbito organizacional, sino también en el deportivo. Que nuestra selección de fútbol de menores llegue a lugares preponderantes confirmaría que el trabajo y la planificación en las divisiones de base están dando los frutos esperados por los aficionados al deporte rey.

Logrado ese propósito, será también fundamental que nuestro país aspire en el futuro a organizar un mundial de la FIFA en una categoría mayor, que bien podría ser la sub-20.