Tipo de cambio:

Compra: 3.515

Venta: 3.519


Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 3

de julio de 2020

La reforma que no puede parar

“(...) sería importante que el Parlamento y el Ejecutivo trabajen de la mano, tal como lo ha propuesto el presidente Martín Vizcarra, para impulsar y fortalecer esta reforma que no puede parar ni retroceder por el bien del país”.

15/6/2020


La Comisión de Educación del Congreso de la República dictaminó el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo, el cual planteaba la ampliación de la moratoria para la creación de las universidades hasta abril del 2021, como parte de la reforma de este sector, cuyo propósito es elevar la calidad de los centros de estudios superiores para el beneficio de millones de jóvenes estudiantes.

El dictamen de este grupo de trabajo, no obstante, planteaba ampliar la moratoria solo por 120 días e incluyó un artículo que permitiría a las universidades con licenciamiento denegado por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) solicitar un nuevo permiso para seguir operando sin cumplir con el cese de sus actividades, tal como lo ordena la legislación vigente.

Asimismo, el dictamen proponía la creación de un consejo nacional de asuntos universitarios (Conau), entidad que estaría por encima de la Sunedu y que revisaría los licenciamientos y las denegatorias.

Al respecto, el Ejecutivo fijó posición de forma inmediata a través del presidente de la República, Martín Vizcarra, quien subrayó que la iniciativa para crear una instancia superior a la Sunedu implica revertir los logros en la mejora de la calidad universitaria, razón por la cual exhortó a consolidar lo avanzado y no aprobar normas que vayan en sentido contrario.

Y en el mismo tenor, el ministro de Educación, Martín Benavides, dijo que, de ser aprobado el dictamen, sería “el golpe más fuerte a la reforma y a todo el proyecto de mejora de la calidad de la educación universitaria que empezó en el 2014”.

Las universidades son claves para el progreso de una nación, pues forman a las mentes y a los profesionales llamados a guiar a los países en su rumbo hacia el desarrollo. Además, producen conocimiento por el método científico con la finalidad de investigar y resolver los problemas y asuntos más apremiantes de nuestras sociedades contemporáneas.

Por esa razón, el trabajo de la Sunedu tiene que ser fortalecido y respaldado por todas las instancias políticas y sociales del pais. Su labor consiste en otorgar la licencia de funcionamiento solo a los centros de estudios superiores que cumplen requisitos mínimos de calidad de enseñanza e infraestructura, y negársela a las que no acreditaron su adecuación a esas exigencias.

En consecuencia, hasta el 13 de junio esta entidad dio el visto bueno al funcionamiento de 92 centros de estudios superiores y dos escuelas de posgrado, y denegó la licencia a 44 universidades y dos escuelas de posgrados que no superaron los requerimientos de calidad.

Este esfuerzo, que ha encontrado la resistencia de intereses políticos y económicos afectados, se verá reflejado en el mediano y largo plazo cuando nuestras universidades públicas y privadas consoliden estándares internacionales de calidad educativa.

Por tanto, es muy positivo que el presidente de la Comisión de Educación del Congreso, Luis Dioses, haya anunciado el retiro definitivo de la propuesta para crear la Conau, y sería importante que el Parlamento y el Ejecutivo trabajen de la mano, tal como lo ha propuesto el presidente Martín Vizcarra, para impulsar y fortalecer esta reforma que no puede parar ni retroceder por el bien del país.