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Año del diálogo y la reconciliación nacional
DOMINGO 15

de julio de 2018

GONZALO ALCALDE VARGAS. EXPERTO EN POLÍTICAS PÚBLICAS Y DESCENTRALIZACIÓN

“La regionalización debe estar acompañada de incentivos”

Entrevista. El también docente universitario destacó la importancia de elaborar un plan que fije hacia dónde se debe encaminar el proceso de descentralización. Lo que tenemos ahora son gobiernos regionales en departamentos, aseveró.

16/4/2018


Percy Buendía Quijandría

pbuendia@editoraperu.com.pe

¿El que presidente Martín Vizcarra y el jefe del Gabinete, César Villanueva, hayan sido presidentes regionales, es significativo para el proceso de descentralización del país?

–Es importantísimo porque, más allá de lo que hagan ellos de ahora en adelante, ya es un hito [que ocupen esos cargos]. Muestra que ese nuevo nivel de gobierno, que se creó hace 15 años, ya es políticamente importante.

Hay que tener en cuenta que la gente hasta hace muy poco, incluso en el Congreso, hablaba de dar marcha atrás en el proceso de descentralización. Ahora vemos que a los casos exitosos, como lo fueron Villanueva y Vizcarra en sus regiones, se les abre una puerta hacia el escenario más grande de la política nacional.

Son actores relevantes y demuestra que la descentralización se está consolidando. Por primera vez, desde que se tiene recuerdo, el Presidente de la República y el jefe de Gabinete, además de ser expresidentes regionales, son personas que hicieron su carrera política fuera de Lima.

–Es un buen punto de partida para el proceso de descentralización…

–Es un hito. A pesar de todos los problemas, se ha avanzado. Las figuras que han tomado decisiones en las regiones ya también son importantes para el país.

–¿Qué opina acerca de lo manifestado por el Jefe del Estado que este gobierno será absolutamente descentralizado?

–Me parece bien. Ahora, hay que reconocer que el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, a pesar de los problemas, mostró un gran avance con los Gore-Ejecutivo. Es algo que se extrañaba mucho en los regímenes anteriores. Se recuperó un espacio para que coordinen directamente el Gobierno y las regiones. Ya tuvimos siete Gore-Ejecutivo en los que se resolvieron muchos asuntos.

Se está avanzando en una buena dirección. Ahora, con dos personas como Vizcarra y Villanueva, que tienen una llegada muy fuerte en los gobiernos regionales, esos avances serán más profundos.

–¿Las reuniones del Gabinete fuera de Lima y la presencia de los gobernadores en la capital ayudarán a articular los esfuerzos descentralizadores?

–Los Gore-Ejecutivo, las reuniones fuera de Lima y en la capital son positivas porque sirven para solucionar una gran cantidad de problemas directamente con los ministerios, se sacan proyectos adelante y se resuelven los conflictos que existen en las regiones.

Con lo que hay por hacer, es más que eso, pero es importante, y con el Presidente y el jefe del Gabinete será mejor la llegada para resolver los temas.

–¿Se inició bien la descentralización en el gobierno de Alejandro Toledo?

–El proceso se inició de manera acelerada, apresurada. El proceso de descentralización empezó sin tener claro qué es lo que se quería hacer. Por ejemplo, en las primeras elecciones que hubo para los gobiernos regionales, en noviembre del 2002, recién un par de días antes se aprobó la Ley Orgánica de los Gobiernos Regionales.

Todo se hizo a último minuto. Se descentralizó sin contar con un plan claro de qué se iba a hacer, cómo se iba a hacer. Simplemente era una urgencia política empezar a descentralizar. Está bien que se haya hecho, pero no empezó de la mejor manera.

–¿Se ha avanzado en la regionalización misma?

–En 2005 hubo el referéndum para crear las macrorregiones y fue un fracaso completo porque ninguna de las regiones por las que se votó salió adelante, por varias razones. El gobierno de Toledo, al inicio, apoyó el proceso, pero después perdió interés y desde entonces ese es uno de los grandes temas que está pendiente.

Se suponía que se descentralizaba no para mantener los departamentos, sino para crear regiones que realmente sean sostenibles y cuenten con cierto grado de autonomía en sus ingresos fiscales, su base tributaria. Es algo que todavía no tenemos.

No hay todavía un plan de cómo llegar a las macrorregiones, si es que se quiere llegar ahí. Existe toda una discusión pendiente del Gobierno con las regiones sobre qué haremos: ¿todavía queremos llegar algún día a las macrorregiones?, ¿nos quedaremos como estamos?, ¿optaremos por las mancomunidades como una alternativa?

En la época en que fracasó el referéndum, en 2005, se suponía que habría incentivos para que las macrorregiones que se formen accedan a beneficios tributarios y cuenten con más autonomía. Todo eso aún está pendiente y ya pasaron cerca de 13 años.

–¿Las macrorregiones se deben formar por su cercanía geográfica o ser transversales?

–La formación de macrorregiones tiene que venir desde abajo, determinarse desde la misma gente que conoce el tema. El error que hubo en la década de 1980 es que la regionalización se diseñó desde arriba, se crearon desde Lima.

Necesitamos un proceso en el que se otorguen incentivos para que poco a poco vean cómo pueden ir integrándose según los distintos procesos económicos, sociales y políticos que existen en provincias.

Se debe apoyar, pero no que se diseñe desde la capital. Lima debe apoyar que se vayan integrando las regiones dentro del país, y a la larga creo que sí tienen que haber incentivos para que haya una integración y verdaderas regiones. Lo que tenemos ahora son gobiernos regionales en departamentos.

Implementación del CCI

Gonzalo Alcalde destacó la importancia de que se implemente el Consejo de Coordinación Intergubernamental (CCI), que desde hace cerca de 10 años está pendiente de que lo instalen. “Esta debía ser la instancia en la que coordinen los tres niveles de gobierno. Aquí se debería estar definiendo adónde va la descentralización, cómo resolvemos los problemas, además de los Gore-Ejecutivo”. 

El docente universitario expresó su esperanza de que las dos autoridades máximas del país, el presidente de la República y el jefe del Gabinete, sean quienes por fin hagan que funcione el CCI. “Así, cuando haya problemas con la descentralización, se contará con un espacio donde las autoridades puedan sentarse de manera democrática, coordinar y establecer cómo resuelven los inconvenientes”. 

Por ejemplo, refirió, uno de los problemas ahora es cómo sigue la reconstrucción con cambios con la participación de los gobiernos regionales y locales. “Este sería un tema grande que se debería tratar”.

Liderazgo

Entre las debilidades de la descentralización, Gonzalo Alcalde sostuvo que faltó un liderazgo constante, fuerte y claro desde el Gobierno Nacional para impulsar el proceso.

Dijo que cualquier meta de transformar un país rumbo a una descentralización debe tener un horizonte de 10, 15 o 20 años. “Ya van 15 años”.

En la lucha contra la corrupción, consideró clave el papel de la Contraloría que debe fiscalizar en la ejecución de las obras. Se tiene que hacer cumplir también la rendición de cuentas de los gobiernos regionales al pueblo, agregó.