Tipo de cambio:

Compra: 3.282

Venta: 3.286


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
DOMINGO 21

de julio de 2019

PANAMERICANOS

26 JUL AL 11 AGO

PARAPANAMERICANOS

21 AGO AL 01 SEP

APROXIMACIONES

La tuberculosis como indicador de bienestar

El 24 de marzo, las Naciones Unidas conmemoraron el Día Mundial de la Lucha contra la Tuberculosis (TB). Es un momento propicio para reflexionar y conocer el estado de la cuestión de esta enfermedad, a escala nacional e internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la TB es la primera causa de muerte por enfermedad infecciosa y la novena causa de muerte en el ámbito global. Se estima que en el 2000 fallecieron 1.7 millones de personas en el mundo por esta causa; la cifra se redujo a 1.3 millones en el 2016.

25/4/2019


Alonso Cárdenas Cornejo

Docente de la Escuela de Ciencia Política de la UARM

La OMS estima también que 10.4 millones contrajeron la infección en el 2016: 90% eran adultos, 65% hombres y 10% estaban infectados por el VIH. Además, el 56% de ese total se concentró en cinco países: India, Indonesia, China, Filipinas y Pakistán. A escala global, la carga de la enfermedad continúa siendo elevada y los progresos alcanzados no son lo suficientemente rápidos para cumplir con la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) al 2030.

Para la OMS, los determinantes sociales que influyen en la epidemia están fuertemente vinculados con la desnutrición, el hacinamiento y la precariedad de las viviendas, las malas condiciones laborales y de transporte, el tabaquismo y el VIH, por mencionar algunos.

Después de Haití, el Perú es el país con el mayor número de infectados en la región. Nuestro país concentra el 14% de los enfermos de tuberculosis en América, 38,000 aproximadamente. Ante esta situación tan compleja, el Estado desarrolla políticas para combatir este flagelo.

En diciembre del 2014 se publicó la Ley N°30287, Ley de Prevención y Control de la Tuberculosis en el Perú. Dicha norma declara de interés nacional la lucha contra la enfermedad en el país y el control de la TB es una política de Estado. De igual forma, el Plan Nacional de Derechos Humanos 2018-2021 incluyó nuevamente a las personas con TB como población en situación de vulnerabilidad.

En el Perú existen ya algunos indicadores que denotan progresos: las tasas notificadas de incidencia y de morbilidad total han disminuido entre 2% y 3% por año. Sin embargo, los niveles de TB extremadamente resistente (XDR), una variable mucho más peligrosa y agresiva, se han incrementado.

En este escenario, es primordial que el Estado priorice y consolide sus intervenciones públicas en aquellos determinantes sociales que propician la TB; la desnutrición es un elemento primordial. Fomentar el consumo de alimentos altamente nutritivos, como el pescado –especialmente aquellos que tienen altos niveles de omega 3, como el bonito, el jurel, la caballa y la anchoveta–, resulta estratégico para combatir la enfermedad. En este sentido, las campañas del Ministerio de la Producción juegan un rol primordial. Al reducir efectivamente los niveles de TB en el país, estaremos incrementando el bienestar y la calidad de vida de las y los peruanos.