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LUCHO QUEQUEZANA. MÚSICO

“Lo principal es que la gente sea feliz”

El músico limeño se despide del espectáculo Ludofónico. Alista para octubre la salida de su tercer álbum en solitario.

15/4/2018


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

Lucho le dice adiós a su espectáculo más exitoso, Ludofónico. El adiós será junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil Bicentenario, el 27 de mayo, en el Parque de la Exposición. 

Para él, la cualidad más importante de un artista es transmitir. “Creo que lo principal en las artes es esa conexión de energía. La técnica es importante, pero más importante es el nervio”.

–¿Cuál es tu filosofía?

–Creo mucho en la interacción con el público. Los proyectos que hago están basados en la filosofía que tenemos en Cabina Libre [su empresa musical]: acercar la música a la gente.

–Buscas romper la barrera público-músico.

–Sí, es una barrera que culturalmente nos hemos puesto. Lo que pasa es que a veces vemos a los músicos como magos y dioses, pero solo somos gente que nos hemos especializado en esto.

–¿Qué hace mágico a tu espectáculo Ludofónico?

–Me di cuenta de que la gente tiene 50,000 prejuicios con la música clásica. Y le propuse a Fernando Valcárcel [director de la Orquesta Sinfónica Nacional] hacer Ludofónico. En el show, hago de nexo entre público y director. Y hago las preguntas que todos tienen en la cabeza para el director.

–El común denominador son espectadores felices.

–Lo principal es que la gente sea feliz. Terminan cantando, leyendo una partitura de manera muy básica. Cantamos ‘Roxanne’ de The Police. Eso es bien paja. Otra cosa es que compartes con la familia. Me gusta enseñar y explicar a las personas, si no lo hago es por falta de tiempo.

–¿Entonces, por qué decirle adiós si ya lo han visto 30,000 personas?

–La idea original era hacer un show. Y ya van tres años, reponiéndolo y la gente sigue pidiéndolo. Pero ahora estoy mirando hacia otro proyecto completamente distinto.

–Y el espectáculo da otro paso: se va a franquiciar.

–Todas las dinámicas que hago con la gente están diseñadas de tal manera que nadie sube a hacer roche. Todos quedan como reyes. Estamos terminando de trabajar el manual que se tiene que cumplir para franquiciarlo. Lo mínimo es contar con una orquesta sinfónica, un director y un personaje, el nexo entre el público y el director, un papel que yo hago hasta hoy.

–Me gustaba tu programa Prueba de Sonido (Movistar Plus): lo dirigías con asombro constante…

–Me asombro con lo que estoy viendo. Por ejemplo, hice un programa sobre el metal y la gente descubrió que para tocar metal debes tener mucha técnica, mucha práctica. Mucha gente se quitó el prejuicio. En todos los géneros hay de todo: hay rock agradable como también grupos desafinados que no tocan nada.

–¿De la música, te atraen las melodías sobre todo?

–Soy supermelódico por formación. Sin embargo, las formas de expresarse de cada género son distintas. Por ejemplo, el flamenco y el metal tienen mucho fuego. A mí me costó entender la música clásica contemporánea. Comprendí lo difícil que es estructurar texturas, y dije “¡Es increíble!”.

–Tus álbumes Kuntur y Combi fueron exitosos. ¿Qué es lo que viene en tu discografía?

–Estoy empezando a grabar un nuevo disco. Tendrá un poco de la influencia de [el espectáculo] Sonidos Vivos, con músicos y sonoridades de otras partes. Será un disco que tendrá mucho más de world music e inclinado a lo afroperuano, a diferencia de Kuntur, que es mucho más andino. Lo presentaré en octubre.

–¿Qué le pedirías al nuevo ministro de Educación?

–Que acentúe mucho más la propuesta de música en el currículo. La música es tan importante como las matemáticas, no solo en sensibilidad, disciplina, perspectiva, sino que también entiendes cosas muy abstractas. Sé que no se pueden programar tres o cinco horas a la semana y que es difícil implementarla en todos los colegios del Perú, pero hay carencia de música en el aspecto formativo y desinterés también.