Tipo de cambio:

Compra: 3.373

Venta: 3.379


Año del diálogo y la reconciliación nacional
DOMINGO 18

de noviembre de 2018

PANAMERICANOS

26 JUL AL 11 AGO

PARAPANAMERICANOS

21 AGO AL 01 SEP

PERFILES

Manuel Prado Ugarteche

Fue el último representante de la aristocracia que asumió el poder en el Perú. Hijo del expresidente Mariano Ignacio Prado, hermano del héroe Leoncio Prado, y de Jorge y Javier Prado, que también aspiraron a la presidencia de la República en distintas circunstancias. Limeño, matemático, ingeniero civil –como su padre–, fue presidente del Perú dos veces. El 21 de abril se conmemoraron 139 años de su natalicio, por lo que viene bien recordarlo.

6/5/2018


Domingo Tamariz

Periodista

Empezó algo tarde su carrera como político, a los 28 años, en el Partido Civilista. Años antes, había dado prueba de su vocación política al acompañar al coronel Óscar R. Benavides en el golpe de Estado de 1914, que derrocó al presidente Guillermo Billinghurst. En 1919, fue elegido diputado por Huamachuco. En el Parlamento, se constituyó en uno de los más férreos opositores del gobierno de Augusto B. Leguía, quien no tardó en deportarlo (1921). A su retorno, en 1932, ya con Benavides en el poder, fue nombrado presidente del Banco Central de Reserva.

Llegó al poder, por primera vez en 1939, tras una racha de dictadores y un período de 20 años en el que solo hubo dos elecciones: una de ellas dividió al país en aprismo y antiaprismo; la otra fue despóticamente anulada, lo que quizá explica el entusiasmo popular ante la presencia de un presidente electo, que se acercaba a la gente humilde para estrecharle la mano o saludarla desde un carro descubierto, con una simpatía sin precedentes en el país.

Durante su primer gobierno se desencadenó la Segunda Guerra Mundial, cuyo impacto fue importante en las exportaciones peruanas. El Perú fue uno de los primeros países en alinearse con las fuerzas aliadas. En el frente interno, se concluyó el problema de límites con Ecuador con la victoria de las armas peruanas y la suscripción del Protocolo de Río de Janeiro.

Entre sus obras más rescatables están la culminación del asfalto del tramo peruano de la carretera Panamericana; la creación de los departamentos de Tumbes y Pasco; y el censo general de 1940.

Al concluir su gestión, viajó a París. Volvió cuando faltaban tres meses para las elecciones de 1956. Salió elegido con “el voto aprista”. La suerte de su segundo gobierno estuvo marcada por la crisis. Bajaron los precios de nuestros productos de exportación, el dólar subió de 19 a 27 soles. La situación fue tan ófrica que se vio obligado a llamar a Pedro Beltrán, su más duro opositor, para que solucione el problema económico. Beltrán decretó medidas muy duras, entre ellas el aumento del precio de la gasolina. Con él se ensayó, por primera vez en el Perú, una política de corte liberal.

En las postrimerías de su mandato, convocó a elecciones, que fueron denunciadas de fraudulentas; un golpe militar puso fin a su gestión antes de su término legal. Al día siguiente, Prado partía al exilio rumbo a París, donde murió, cinco años más tarde, el 15 de agosto de 1967, a los 78 años.