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MARIELLY MINAYA CÁRDENAS. SOPRANO

Marielly en la piel de Musetta

La prodigiosa voz peruana participará en la ópera ‘La Bohème’, de Giacomo Puccini, en el Teatro Municipal de Lima.

4/11/2018


Cecilia Fernández Siivori

mfernandez@editoraperu.com.pe

Marielly Minaya Cárdenas, una de las voces más importantes de la lírica peruana, participará en la ópera La Bohème, de Giacomo Puccini, en el Teatro Municipal de Lima, organizado por la Asociación Cultural de Artes Musicales Romanza.

La prodigiosa voz de esta peruana alternará en esta gran ópera junto a cantantes de primer nivel, cuyos nombres aparecen en las principales marquesinas y teatros del mundo, como Dorian Lefrebre, Francesco Petrozzi, Andrés Veramendi y Ricardo Seguel.

A sus 27 años, Marielly ha recorrido ya un interesante camino y aspira a mantenerse vigente en la escena y que cada vez más mujeres peruanas apuesten por la lírica.

–Estarás en la piel de Musetta, ¿qué sensaciones te despierta tu rol en La Bohème?

–Estoy enamorada de mi rol en esta ópera, sinceramente. Es otro sueño que voy a hacer realidad en las siguientes semanas. Musetta es un personaje que desborda emociones; al principio aparece frívola, envuelta en un amor pasional por Marcello, su exnovio, por el cual está dispuesta a todo. De todos los personajes, digamos, es la más práctica, pero luego, se descubre con un gran corazón. Quiero disfrutar de este momento ahora que me han confiado este bello rol. Voy a dar lo mejor de mí en esta puesta que sé, de antemano, será todo un éxito.

–¿Cómo llegaste a la lírico?, ¿hubo antecedentes en la familia?

–Llego, digamos, por tradición familiar. De mi abuelo a mi padre, y luego él nos inculcó ese amor por la música a mis hermanos y a mí. Hoy, mis hermanas también lo hacen con sus hijos. Mi familia tiene una hermosa tradición musical porque todos cantan.

–¿Y cómo se inició en tu vida esta pasión?

–Desde muy pequeña. Recuerdo que cuando apenas tenía 8 años mi papá estaba muy preocupado porque, a pesar de haber sido afinada, a esa edad sonaba ronquita. Es cuando decidió llevarme a hacer una audición al Coro Nacional de Niños del Perú, con el fin de que tomara clases de técnica vocal… y aceptaron que fuera parte de este. En ese momento recuerdo que tenía a mis hermanas que cantaban cual jilgueros.

–¿A qué edad tomas la decisión de dedicarte al bel canto?

–Realmente, se dio en la final de mi primera gira internacional, cuando logré cantar en Venezuela y Francia. Apenas tenía 15 años, pero ya estaba absolutamente convencida de mi vocación.

La preparación para entregarse a la lírica no es sencilla; sin embargo, Marielly asumió el reto y todo lo que implicaba.

–¿Cuál es la formación que una soprano debe seguir?

–Sin duda, abocarse a la técnica vocal, la formación musical o lectura musical, como también se le conoce, y la actuación. Creo que son los principales aspectos en los que un cantante lírico debe enfocarse. Son años de preparación. Un entrenamiento constante, solo comparable al de un deportista.

–Y en esos años de preparación, ¿qué debe sacrificarse?

–Fue muy duro para mí tomar la decisión de ir a estudiar a Europa. Siempre fui muy pegada a mi familia, pero, por otro lado, las extremas precauciones respecto al cuidado de mi salud y, sobre todo, de mi voz. Realmente, no lo veo como un sacrificio no trasnochar o no beber, pero creo que son algunos ejemplos de acciones que complementan el compromiso que tengo con mi carrera.

Esta temporada es más que especial para el elenco que se presenta en nuestro país, ya que La Bohème regresa a este gran escenario tras ocho años de ausencia, esta vez aprovechando todos los recursos técnicos y de adaptación escenográfica que presenta el Teatro Municipal de Lima, a fin de representar el París con el barrio latino en el siglo XIX; buscando dar exacta vida a las historias de aventura y amor que ahí ocurrieron entre los estudiantes bohemios, los poetas, los músicos de la calle y las mujeres parisinas.