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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 21

de octubre de 2020

Más magistrados titulares

“[...] un sistema de justicia eficiente, que garantice independencia a los ciudadanos y contribuya a asegurar predictibilidad, requiere de profesionales titulares [...]”.

29/9/2020


Nuestro sistema de administración de justicia atraviesa por diversos problemas que impiden a las instituciones que lo conforman cumplir de forma eficiente su misión. Uno de los principales inconvenientes es el alto porcentaje de magistrados provisionales en el Poder Judicial y en el Ministerio Público, así como el elevado número de jueces supernumerarios.

De acuerdo con nuestra legislación, los magistrados titulares son aquellos nombrados de manera permanente para el ejercicio de la función jurisdiccional, mientras que los provisionales ocupan el nivel superior inmediato en caso de vacancia, licencia o impedimento de los primeros. Los supernumerarios, por su parte, son aquellos que no habiendo obtenido la plaza titular, se desempeñan de manera temporal en una plaza que no cuente con un profesional titular o provisional.

De acuerdo con la Junta Nacional de Justicia (JNJ), de un aproximado de 3,300 jueces que existen en el Perú, cerca de 1,800 son provisionales, mientras que alrededor de 1,000, supernumerarios. En el caso del Ministerio Público, de 6,500 fiscales, más de 2,600 son provisionales, es decir, por encima del 40% del total.

Especialistas en la materia coinciden en que esta situación no abona a garantizar una administración de justicia eficiente, transparente y confiable para los ciudadanos. Al no ser titulares, los provisionales y supernumerarios, en algunos casos, pueden emitir resoluciones no con estricto apego a la ley, sino bajo algunas presiones o también considerando las consecuencias que esos fallos podrían tener para ellos, por ejemplo, en su estabilidad laboral.

En otras palabras, contar con un exceso de magistrados no titulares constituye un factor de vulnerabilidad para el Poder Judicial y el Ministerio Público respecto a la independencia y solvencia que sus miembros están llamados a asegurar.

Por tanto, un sistema de justicia eficiente, que garantice independencia a los ciudadanos y contribuya a asegurar predictibilidad, requiere de profesionales titulares que hayan alcanzado ese estatus al superar un riguroso proceso de selección en el cual se haya tomado en cuenta las aptitudes profesionales y las más elevadas cualidades éticas que todo magistrado de la República del Perú debe demostrar.

Es cierto que un juez o fiscal titular también puede verse involucrado en irregularidades y hasta en hechos de corrupción. No obstante, tal y como ocurre en la mayoría de países, es deseable, por las razones expuestas, que el sistema de administración de justicia esté conformado principalmente por profesionales competentes titulares.

En ese contexto, resulta relevante el compromiso asumido por la JNJ de revertir esta condición y cubrir las plazas de magistrados titulares en los próximos años. No es un proceso sencillo, pero el presidente de esta entidad, Aldo Vásquez, manifestó que trabajarán con el propósito de cumplir el desafío y lograr que la mayor parte de jueces y fiscales tenga esa condición a fin de garantizar una justicia más eficiente. Es positivo, asimismo, que Vásquez haya invocado a la sociedad civil y a la comunidad jurídica en particular a acompañar este proceso para asegurar que los nombrados sean los más idóneos. El país entero confía en que este proceso culmine con éxito.