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SERVIDORES PÚBLICOS DESTACABLES. JANET OFELIA LOURDES TELLO GILARDI

“Me hice abogada al ver la injusticia en un caso de violación”

El Poder Judicial le dio la oportunidad de hacer justicia.

20/3/2019


Susana Mendoza

Enviada especial a Loreto

Perfil. Es jueza suprema titular e integrante del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial desde donde se decide la marcha de este fundamental poder del Estado. Además, preside la Comisión de Acceso de Justicia para Poblaciones Vulnerables, instancia que en los últimos años crea condiciones para que ningún peruano y peruana se quede sin la tutela judicial.

A los 18 años le llegó el propósito de su vida abruptamente. Su mejor amiga fue víctima de violación, y Janet Tello Gilardi la acompañó durante el proceso que inició para encontrar justicia. Observar cómo la trataba la policía, la manera de atender de los jueces estos casos durante aquellos años, recuerda, la indignó tanto, que encontró en el derecho el mejor oficio para exorcizar la impunidad.

Actualmente, Janet forma parte del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, instancia que, por ejemplo, decide si es necesario crear nuevos organismos jurisdiccionales como los juzgados especializados para atender los casos de violencia contra la mujer y demás integrantes de la familia que se ejecutaron el año pasado.

Fue elegida para representar a sus pares en esa instancia en el período 2017- 2019 por su carrera de jueza honesta y profesional. Las comisiones de justicia de género, para personas en estado de vulnerabilidad, de medio ambiente, de justicia intercultural y ahora la última de integridad se impulsan desde ese nivel de decisión.

“Buscamos que el Poder Judicial mejore, que sea más técnico y eficiente para atender a la población, pues tiene que focalizar las barreras y obstáculos que impiden a la población acceder a la justicia en condiciones de igualdad. Tenemos que responder a sus necesidades”, afirma la magistrada.

Pasión de abogada y jueza

A Janet Ofelia Lourdes la vocación de servicio le vino en su ADN. Su padre fue miembro de la Benemérita Guardia Civil, y su madre, una ama de casa muy comprometida con las labores pastorales de su barrio.

Desde la universidad dio muestra de su entrega, no solo sería penalista, sino también trabajaría en el Poder Judicial y velaría por los derechos de las mujeres. Cuando fue jueza de familia, vio casos de violación sexual, feminicidios, homicidios y robo agravado.

Recuerda especialmente uno, el de un niño violado desde pequeño por su padre que hacía lo imposible para no asumir su responsabilidad. Hasta le pidió a la mamá del menor que abogara por él y se retractara de la denuncia inicial.

“No prosperó su intención, y pude condenarlo mirándolo a los ojos. Sigue en la cárcel. Y lo volvería a hacer. Volvería a condenar a quienes condené. Nunca dudé, y cuando me ocurrió, los absolví. Pero fueron muy pocas veces”.

Después de casi cuatro décadas administrando justicia, solo tiene agradecimiento al Poder Judicial porque le dio la oportunidad de hacer justicia y servir a personas concretas, mujeres, niños, niñas, adolescentes, familias u orientadores judiciales, reconoce.

Años llenos de cambios, dice, pues cada vez son más los jueces y juezas que analizan los casos desde una cultura de la igualdad, con perspectiva de género y comprometidos con las poblaciones vulnerables.

“No podemos negar que hay fallos cuestionados, magistrados y magistradas que no cumplen, por eso no hablo del 100 por ciento. En el Estado tengo la satisfacción de generar cambios e incidir en ellos dentro de principios y marcos legales”. Janet es consecuente.

Hoja de vida

Abogada y Magíster por la PUCP y Diplomada en

Estudios de Género (PUCP) con la tesis La violencia sexual contra las mujeres: cortinas que la invisibilizan desde la administración de justicia (1993).

MagÍster en Derecho con Mención en Política Jurisdiccional.

Egresada de Maestría en Derecho con Mención en Ciencias Penales (1994–1996) y de Doctorado en Derecho y Ciencia Política (1997–1998) de la UNMSM.

También es consejera responsable de la Oficina Nacional de Justicia de Paz y Justicia Indígena (Onajup) e integrante de la Comisión de Justicia de Género, ambas del Poder Judicial.