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de mayo de 2019

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APROXIMACIONES

Medios de comunicación y violencia de género

En el país, la violencia de género se ha incrementado exponencialmente. En el 2018 tuvimos 149 feminicidios y 304 tentativas de este delito. Lamentablemente, en lo que va del año se han reportado más de 20 feminicidios, con formas cada vez más crueles de violencia física y sexual hacia las mujeres y niñas.

16/3/2019


Tatiana Acurio

Socióloga eInvestigadora de la Asociación de Comunicadores Calandria

En este contexto, los medios de comunicación tienen mucho que aportar. Al igual que la familia y la escuela, referentes de socialización importantes, los medios pueden contribuir al cambio en la cultura machista y a la transformación de las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres, causas principales de la violencia hacia las mujeres.

Es necesario que las y los periodistas muestren una posición crítica frente a las concepciones y prácticas violentas que se reproducen en la familia, escuela, trabajo, espacios públicos, política y los propios medios, cuyo patrón común es negar la condición de sujeto de derechos a las mujeres, cosificar sus cuerpos y emplear la violencia para ejercer control y dominio sobre ellas.

Asimismo, deben cuestionar los estereotipos de género, expresiones misóginas, racistas, homofóbicas, sexistas, discriminadoras, opiniones que buscan responsabilizar o desacreditar el testimonio de una víctima, argumentos que relativizan la violencia hacia las mujeres. En suma, manifestarse en contra de la banalización, naturalización y justificación de la violencia de género.

Los medios pueden explicar la importancia de educar en igualdad, orientar de manera amigable sobre los servicios públicos, aportar al debate ciudadano, indagar sobre la inversión en las políticas de prevención y atención de la violencia de género, exigir a las autoridades que rindan cuentas y respondan por qué vemos tantos casos que quedan impunes, a pesar del esfuerzo de las víctimas que se atreven a denunciar, que buscan ayuda y exigen justicia.

Para ello, se requiere enriquecer la conducción, las fuentes y formatos de los programas noticiosos, pero también revisar los contenidos de la publicidad y los programas de entretenimiento, que siguen cosificando el cuerpo de las mujeres y reforzando la violencia simbólica.

De igual modo, articular esfuerzos con las organizaciones feministas y de mujeres, que vienen luchando por la adopción y cumplimiento de normas y políticas públicas más efectivas para prevenir y atender la violencia de género; visibilizando sus propuestas y reconociendo su liderazgo en el tratamiento de este tema.

Por último, cabe resaltar los compromisos asumidos por los medios de comunicación en noviembre del año pasado, en el marco de la iniciativa 25 por el 25, que permitirán avanzar en el cumplimiento de su función pedagógica, como lo plantea el artículo 46 de la Ley Nº 30364, Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar.