Tipo de cambio:

Compra: 3.315

Venta: 3.318


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
MARTES 17

de setiembre de 2019

REFLEXIONES

Mercado de productores para unir el campo y la ciudad

6/9/2019


CarlosLazo

Gerente de Agroferias Campesinas

La desigualdad entre el campo y la ciudad en el Perú es un problema estructural que muchas de las personas que habitan las ciudades conocen solo por los medios de comunicación. Si bien no hay una única solución al problema, la voluntad de cada individuo puede contribuir hoy a que esta brecha se reduzca. ¿La fórmula? Dar respuesta al contacto más cercano e importante que tienen con el campo: los alimentos.

Y es que nuestra maravillosa gastronomía, que hoy nos llena de orgullo, no sería posible sin la labor diaria de los miles de campesinos que trabajan y cuidan la tierra. Ni tampoco sería posible surtir nuestra canasta familiar con diversidad de tubérculos y granos andinos, de frutas nativas y hortalizas frescas.

Por eso la labor de los agricultores, que son los hacedores del 80% de los alimentos que llegan a las ciudades, merece un gracias que no sea solo verbal, sino también materializado en acciones. Una muestra de reciprocidad es, por ejemplo, abrazar las ferias de productores. Un fenómeno mundial que hoy permite que los productores y consumidores se conecten responsablemente por medio de los alimentos.

Por un lado, el campo batalla ante la falta de mercado, lo que genera pobreza o extrema pobreza en las familias de agricultores debido a que al no tener dónde vender sus productos se ven obligados a hacerlo mediante intermediarios, que en la mayoría de casos malbaratean el producto hasta llevarlos a precios aún más bajos que lo que cuesta producirlos.

Por otro lado, las ciudades hoy viven una crisis de mala alimentación. Según el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA), en la última década el Perú aumentó en 265% el consumo de comida rápida, lo que ubica al país como tercero de la región con mayor obesidad y sobrepeso, con graves efectos en la salud.

En ese contexto, las ferias de productores son un espacio de contribución a la accesibilidad y disponibilidad de alimentos nutritivos y ecológicos, bases fundamentales para la buena alimentación, y donde las autoridades locales deben asistir como promotores, favoreciendo la apertura de espacios públicos para su desarrollo, pero también como fiscalizadores de que respondan al ornato, limpieza y armonía con el entorno.

Una fórmula de solidaridad que contribuye a preservar la biodiversidad y, a su vez, mejora la economía de los agricultores y consumidores, pues se basa en el comercio solidario.