Tipo de cambio:

Compra: 3.543

Venta: 3.546


Año de la Universalización de la Salud
MARTES 22

de setiembre de 2020

APROXIMACIONES

Motivación laboral: entre lo que dice y hace el líder

5/12/2019


Jorge Grande

Especialista en Comunicación Corporativa de la USMP

Son distintos los factores que inciden en el rendimiento de un colaborador para que ofrezca su mejor versión en la labor que realiza en la empresa: buen clima laboral, una línea de carrera, programas formativos, comunicación horizontal, y el más importante: la figura de un líder ejemplar.

En el fútbol, técnicos como Guardiola o Gallardo son conocidos por convencer a sus jugadores que la idea de juego que ellos tienen los llevará al éxito. Y vaya que no se han equivocado. Este tipo de liderazgo también aplica en el plano empresarial, siempre y cuando lo que se diga se realice en la práctica. Por ejemplo, si el responsable de la empresa o jefe de área se dirige a su grupo humano para remarcarles la trascendencia de la comunicación interna en la organización, es porque el primero en cumplir ese mandamiento es él. De ocurrir una contradicción entre lo que dice y hace, la credibilidad en el líder se vería resquebrajada, el rendimiento del personal no sería el mismo, e incluso podría llevar a que el talento opte por cambiar de aires.

Precisamente, un estudio de la consultora PwC indica que el Perú es uno de los países con mayor índice de rotación laboral (20%) en toda Latinoamérica. Una de las principales causantes es la falta de motivación en la organización. Puede sonar raro, pero en el fútbol como en la vida empresarial no hay mayores secretos. Se puede hablar de planificación y estrategias para generar rentabilidad (factores importantes, de eso no hay duda), pero sin la esencia humana como eje todo resulta más difícil.

Las empresas que tienen una sólida cultura laboral y valores éticos arraigados son las de mayor éxito en el mundo; por sus líderes, por sus colaboradores, por su gente. Y el trabajador que por alguna u otra razón se desvíe del camino –comience a crear inestabilidad– termina siendo alineado por sus compañeros. Por ello es que los jefes son “presos de sus propias palabras”, como reza el dicho. Son los guías y no pueden ser ajenos al impacto motivacional que tienen para las personas que los rodean. Quizá sean los mejores en su rubro, pero a la larga los resultados hablan por la falta de coherencia en el manejo grupal.

Actualmente, nos hallamos en un contexto de cambio en el que se está luchando por hacer las cosas de forma justa y correcta. Este período de transición busca líderes positivos que influyan en la ciudadanía sobre los valores y beneficios de trabajar honestamente. Y aunque aún es muy prematuro hablar de una transformación de la ética en la sociedad peruana, se ven algunos esfuerzos en el acontecer diario que invitan a pensar en que es posible ser consecuente entre lo que uno dice y hace. La frase “tan difícil es caminar derecho” debe ser revalorizada por todos los peruanos de bien. La pregunta sería: ¿A qué tipo de líder te asemejas?




El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.