Tipo de cambio:

Compra: 3.374

Venta: 3.380


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
VIERNES 6

de diciembre de 2019

Muelas del juicio

Representan no solo la llegada a la adultez, sino también el inicio de otras afecciones.

12/11/2019


Para muchos, las muelas del juicio son sinónimo de dolor y sufrimiento, así como motivo de visita obligada al dentista. 

“Si las muelas del juicio salen completas, en buena posición, no ocasionan molestias y cumplen su función de masticar adecuadamente, no hay necesidad de extraerlas. En cambio, si falta alguna, la muela del juicio del lado antagonista [arriba o abajo, dependiendo del caso] seguirá creciendo y causará molestias en el paciente”, explica Guillermo Ríos, odontólogo y director de Estética dental Ríos.

El especialista explica que el paciente no suele notar que su muela está creciendo en una posición inadecuada hasta que aparece el dolor. Asimismo, empuja a los dientes adyacentes, lo que produce que el resto de los dientes se desacomoden. Esto puede causar complicaciones en la oclusión (mala mordida), así como molestias en el oído y hasta podría afectar la audición.

El tratamiento más frecuente para cuando las terceras molares aparecen en mala posición suele ser la extracción de la pieza. Cuando las muelas del juicio comienzan a salir, es recomendable que el paciente se haga una radiografía panorámica. Con este examen, su dentista puede prever futuras molestias.

Exámenes auxiliares

Antes de realizar una extracción, el especialista le pedirá practicarse exámenes auxiliares, como radiografías, ya que estas muelas se ubican muy cerca al nervio dentario inferior. Lesionar este nervio podría causar hemorragia y parestesia, es decir, pérdida de la sensibilidad en esa zona y parálisis. El especialista señala que el procedimiento de extracción puede durar entre 40 minutos y dos horas, dependiendo de la complejidad del caso.

Las muelas mal posicionadas hacen que la higiene bucal sea más complicada, ya que creará apiñamiento dental. Esto puede propiciar la aparición de caries y otros problemas bucales.

Otra complicación que puede aparecer es la pericoronitis, que causa inflamación y dolor agudo. Si no acude a su dentista, podría desarrollarse además una infección. En ese caso hay dos tratamientos posibles: recortar la encía (solo si la muela está en buena posición) o extraer la pieza.