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Año del diálogo y la reconciliación nacional
MIÉRCOLES 15

de agosto de 2018

ARTES PLÁSTICAS

Ni animales ni hombres

El artista visual Gonzalo García Callegari (Lima, 1971) presenta Canción animal, una nueva muestra individual en el centro cultural El Olivar, en la cual explora la relación entre el ser humano y los animales.

13/5/2018


Luz María Crevoisier

Periodista

¿Puede convertirse en algo visible lo creado dentro del universo oculto de la imaginación? La respuesta afirmativa puede ser constatada en la original muestra Canción animal, del artista limeño Gonzalo García Callegari, en la galería del centro cultural El Olivar, de la Municipalidad de San Isidro.

Gonzalo, nacido en 1971 en aquella Lima “de los años grises y con un cielo eternamente color plomizo”, como la definió, ha sabido transformar imágenes lúdicas concebidas en su niñez por medio de los inolvidables cómics, pero poniendo ese sello personal que deambula entre lo onírico y el surrealismo.

“Nada que ver con ese surrealismo falto de color y calor en el que desfilan personajes de pesadilla, si no aquel que identifico con mis primeros sueños de niño, relacionados con los cuentos de los hermanos Grimm, Perrault o Andersen, y más tarde mediante las revistas de cómics que llegaban a Lima los viernes muy temprano. Era toda una odisea leerlos en clase mientras el profesor del Santa María Marianistas iba explicando alguna lección que yo, por supuesto, ignoraba”. Nos relata sonriente el artista que se vino en bicicleta desde su taller de San Antonio para conversar con El Peruano.

El reino animal

Fue el artista alemán Durero uno de los iniciadores del arte sobre el reino animal, continuado, entre otros, por Franz Marc (1880-1916), que hacía maravillosas estilizaciones.

La estadounidense Shannon Holt ha convertido a las personas en lienzos, utilizando sus cuerpos y formas para pintar bellísimos ejemplares del bestiario.

Nuestro artista, en cambio –bachiller en Arte por la Pontificia Universidad Católica y que quiso ser psicólogo– ha zoomorfizado diversos personajes de la vida cotidiana o los ha tomado de los cómics para darles esa personalidad ambigua que, lejos de inquietarnos, nos deleita por la finura de los trazos y los colores tenues en los que lo irreal cobra vida. Es que Gonzalo García ha perpetuado su mirada infantil a través del arte.

En 1949, el escritor George Orwell publicó Rebelión en la granja, “que yo adopté como libro de cabecera hace diez años, sirviéndome de inspiración para mis obras”, y si en ese relato los animales asumen actitudes de humanos, en esta muestra, el literato y el artista se dan la mano.

Canción animal comprende 32 obras y la mayor parte ha sido elaborada en pintura sobre tela y dibujo sobre papel en pequeño, mediano y gran formato.

Mencionamos entre estas, por su originalidad los denominados Peruanismos, que de alguna manera están influenciadas por la caricatura, especialidad a la que ha decidido acceder gracias a los libros del antropólogo e historiador Ramón Mujica Pinilla.

Cambio de papeles

Por medio de diferentes soportes, como el acrílico y el carboncillo sobre tela, y la acuarela y el lápiz sobre papel, el artista nos lleva por un recorrido lleno de referencias lúdicas, irónicas y sorpresivas, en el que no todo es lo que parece y nada parece lo que es.

Como dice Gonzalo García Callegari en el texto que acompaña la exposición: “Esta serie es como haber creado una realidad paralela, una realidad en donde los animales se empoderan y son todo menos lo que esperamos de ellos”.

De acuerdo con su explicación, mientras en la vida real a veces les asignamos un valor de meros acompañantes o de simples objetos animados decorativo, en los trabajos seleccionados los animales son los verdaderos y únicos protagonistas de sus destinos, y más bien los seres humanos son los que los acompañan y están subordinados a ellos.