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ALDO MIYASHIRO. ACTOR

“No quería ser un malo clásico”

Actor peruano nos cuenta sobre su personaje en la película Django, sangre de mi sangre, además de sus proyectos para el 2018.

28/1/2018


Cecilia Fernández Sívori

mfernandez@editoraperu.com.pe

Volvió a la pantalla grande con el rol de un personaje nunca antes visto en sus actuaciones. Aldo Miyashiro vuelve a sorprender actoralmente vistiendo la piel de un villano muy particular. Uno que puede desatar en el espectador un genuino sentimiento de odio y mágicamente a la siguiente escena reír con él ante un arrebato de humor que desconcierta y lo pinta de cuerpo entero como el gran actor que es.

–Pasaron 15 años para una segunda parte, ¿cómo te convocan a Django, sangre de mi sangre?

–Cuando Giovanni [Ciccia] me llamó hace cerca de dos años, me dio muchísimo miedo aceptar. Era entrar a un universo muy compacto con una historia previa. Acepté, pero honestamente no sabía si podría hacerlo. Cuando leí el guión un poco más, le pedí al director Aldo Salvini darle un poco más de humor y aceptó. Luego estaba aterrado porque pensé que me había equivocado al darle ese toque. Felizmente, la gente ha reaccionado muy bien, la crítica ha sido generosa con todos los personajes.

–¿Este ha sido un rodaje que podrías considerar especial?

–Me he divertido mucho realmente. Y estar apoyado por tantos buenos actores ha sido una experiencia inolvidable. Voy a guardarlo en el recuerdo, ha sido muy bacán trabajar esta película.

–Y además eres el villano...

–Es mi primera vez como malo. Siempre había escuchado que era muy divertido ese papel y sí, es verdad, porque haces cosas que no harías en la vida real. En un momento del rodaje con Giovanni nos dijimos; oye tenemos más de 40 años y estamos jugando a policías y ladrones. Nos hemos reído mucho, por ejemplo con Emilram en las escenas, ha sido un gran juego.

En mil proyectos

Miyashiro se luce, sin duda; su rol da pie a otras historias y genera desenlaces que sorprenderán al espectador.

Y en esto tiene que ver mucho su trabajo al lado de Emmanuel Soriano, con quien se entrelaza en la ficción de Django, sangre de mi sangre.

–“Emmanuel es un capazo. La gente decía que no podía ser el hijo de Django por su carita de bueno, pero en el rol está increíble. Es un gran actor y uno de los jóvenes de esta generación actoral.

–Combinas la actuación con muchas otras facetas.

–Sí, ya son diez años al frente de un espacio de televisión, arrancamos este último lunes con nuevos bloques y una propuesta fresca. Este año voy a comenzar con Calichín 2 y también estoy escribiendo dos guiones para dos directores. También haré teatro con Rocío Tovar... estamos trabajando muchísimo.–A diferencia de antes.

–Estamos atravesando por un buen momento; por suerte, los actores estamos trabajando mucho y acabamos realmente cansados a veces. Eso es bueno.

Aldo Miyashiro, quien ha producido, dirigido y actuado en varias películas, siente que trabajar bajo las órdenes de Aldo Salvini es harina de otro costal. Califica al hombre de cine, hoy ganado también para la televisión, de “monstruo”. Le ha permitido alcanzar un rol increíble, según los que ya vieron la cinta. Así, se luce en cada encuadre sin opacar al resto del reparto.

Sobre la historia, Miyashiro nos muestra y alecciona. 

–“Si algo no quería hacer era ser un malo clásico. Quería ser un traidor. Ese que te abraza y luego te mata. Su maldad, entonces, es más agresiva aún”, explica.

Confiesa que a diferencia de sus compañeros que fueron a los barrios más picantes del primer puerto, él se nutrió de otras experiencias para componer su propia historia.

“En este tiempo he visto mucho. No he ido al Callao, pero he vivido en el arrabal (ríe) de chico, sé cómo son las cosas”, revela divertido.

Alistándose también para regresar con otro éxito como La gran sangre, Miyashiro espera que a Django, sangre de mi sangre le vaya bien en cartelera.

“Estoy viviendo un momento especial en mi carrera. Me siento con tanto por hacer. Hay TV, teatro... veo mi agenda y digo hay que trabajar. Y uno de mis anhelos es que se estrene una película peruana si es posible todas las semanas... ojalá”, concluye esperanzado.