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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 21

de octubre de 2020

PENSAMIENTOS

No todo es talento

De nada sirve que un joven toque medianamente bien la guitarra si no ensaya regularmente.

11/10/2020


Sergio Salas

Abogado, Músico criollo


Una persona puede ser que tenga mucho talento, pero si no tiene disciplina, no creo que llegue muy alto, y si llega, no creo que permanezca mucho tiempo.

En el Perú hay muchas personas que tienen talento; sin embargo, en la época de la juventud, ese talento que permite ganar cierta notoriedad entre los pares más cercanos (llámese grupo de colegio, universidad, amigos del barrio, etcétera) es el que muchas veces nos hace “alucinar” con que ya somos superestrellas o que con nuestro talento basta para llenar teatros. Creo que ese es uno de los pensamientos del porqué los muchachos desean dedicarse, por ejemplo, a la música, y para ellos “dedicarse” es formar su banda o hacer pequeños recitales para sus amigos y familiares. Bueno, les cuento que sus amigos irán a verlos tal vez la primera y segunda vez, pero luego, ya tienen que ser bien amigos para que sigan yendo. Claro, si la meta es tocar solo para conocidos, entonces, bien, pero si la meta es vivir del arte, entonces el talento no va a bastar.

De nada sirve que un joven toque medianamente bien la guitarra si no ensaya regularmente. Si no se preocupa por hacer ejercicios de digitación y pulsación de forma diaria, si solo agarra el instrumento cuando sale a jaranear. Andrés Segovia tocó hasta los 94 años, y hasta esa edad, siendo el virtuoso que era, ensayaba cuatro horas diarias. En el canto es igual. La voz se educa. Hay ejercicios de respiración y de fonética. Hay ejercicios de calentamiento, todo ello para hacerlo de forma permanente y continua, y no solo cuando se tiene que subir al escenario.

A esto hay que sumarle la paciencia, el trabajo duro, los fracasos y saber aprovechar las oportunidades cuando se presentan; pero pienso que para llegar a tener un nombre sólido en la industria (y realmente en cualquier campo en la vida) es básica la disciplina.

En nuestro ambiente criollo, antiguamente los artistas eran unos monstruos, y es que era otra época. Todos los días ensayaban para las audiciones de radio, y se conocían tan bien que cuando coincidían en un escenario ya se sabían hasta el tono en que hacían las canciones; pero esos ídolos ya no están más, y hoy, para sobresalir, uno tiene, entre otras cosas, que ser disciplinado. Y no hablo solo de dedicarle horas a los ensayos. Para un músico del siglo XXI se trata de no tomar licor ni cosas heladas en exceso, dormir sus horas, no fumar, si es que eres cantante, evitar los escándalos o los ampay (claro, esto si es que quieren ser conocidos por su arte y no por sus escándalos), manejar bien las redes sociales, e inclusive tener una alimentación sana, y si pueden, hacer ejercicio. Una vez, Alicia Maguiña dijo esto en una entrevista y le llovieron las críticas en redes por dar su opinión sobre la apariencia física de los artistas. Bueno, ella no es la única que pensaba así, porque a mí muchos me lo han dicho, y yo también pienso lo mismo, claro, siempre y cuando no medie algún tema de salud de por medio, evidentemente. Hoy por hoy, en un mundo en el que todo entra por los ojos y que el principal sentido que usamos desde que nos despertamos es la vista, un artista no puede descuidar su figura ni su apariencia. ¿Recuerdan a los antiguos criollos? Todos ellos empezaron en radio, cuando aún no había televisión. La gente no los veía (solo los que iban a los auditorios cuya capacidad era reducida). Ganaron a sus fans en la radio, y esos fans los siguieron cuando apareció la televisión. Pero, aun así, en las fotos que hay de esa época aparecen impecablemente vestidos. Si bien no tenían cuerpos de atletas, había mucho respeto por el público y sus vestuarios eran la moda; pero hoy la figura es otra. Y aunque me gane críticas por esto, si alguien decide ser artista, debe creérsela por completo y asumir una disciplina que lo lleve a cumplir sus metas y pretensiones. De lo contrario, si solo quieren ser artistas a medias, entonces no vale criticar a los colegas de este o de otro rubro. ¿Por qué ellos sí y nosotros no? Es una cuestión de decisión, y una vez que se toma esa decisión, no hay vuelta atrás. El arte, como cualquier otro trabajo, es muy sacrificado. Sin embargo, si te gusta, no dudes en tomar ese camino. No todo artista debe llenar teatros. He visto a actrices actuando en el Teatro Municipal y luego en un contenedor adaptado como escenario de microteatro. Eso es chambear de verdad.

Recuerden, el arte, así como en cualquier otro trabajo, requiere de disciplina. Si no la tienen, no vale quejarse de por qué no se llegó más alto en la carrera.

El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.