Tipo de cambio:

Compra: 3.545

Venta: 3.548


Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 7

de agosto de 2020

Obreros de un colectivo solidario: Jóvenes integran la campaña Mi nombre es Perú

Ricardo Rodríguez dirige una empresa que desarrolla prótesis impresas en 3D de bajo costo, que mejoran la calidad de vida de decenas de personas. Al mando de Wawa Laptop, Alejandra Carrasco busca la solidaridad para construir 1,200 laptops ecológicas para democratizar el acceso a la tecnología para los escolares más pobres.

30/7/2020


José VadilloVila

jvadillo@editoraperu.com.pe

UNO.

“Supongo que se alegraría mucho”. Si Pepito, su tío, viviera, Ricardo Rodríguez le diría que fue la mayor inspiración para crear Pixed, la empresa que ayuda a decenas de personas que necesitan una prótesis 3D.

Ricardo era muy niño, en Piura, cuando comprendió lo que era vivir con un familiar con discapacidad: Pepito, el hermano de su mamá, tenía una vida limitada a la silla de ruedas. Los taxis no paraban. Era difícil llevarlo a los controles. Y los paseos eran otra odisea. Pepito era una persona muy buena y cariñosa, recuerda, y a Ricardo le parecía “superinjusto” que hubiera personas que se portaran tan mal con él. “Me prometí estudiar una carrera para hacer algo por mi tío”.

Pepito partió tempranamente, pero Ricardo no olvidó la promesa de construir un Perú más amigable para las personas con discapacidad. Estudió mecánica eléctrica; luego, biomecánica e impresión en 3D. Continuó con una maestría con mención en automatización. Fue en el 2015, mientras realizaba el posgrado, que nació oficialmente Pixed.

Con una red de aliados en Lima y Piura, la empresa prepara prótesis a bajo costo. En el mercado una prótesis puede costar hasta 35,000 dólares; en Pixed se ofrece solo a 900 dólares, gracias a que cuentan con sus impresoras 3D.



Las prótesis de extremidades superiores e inferiores son “mioeléctricas” (similares a las biónicas) y son útiles tanto para personas con discapacidad congénita como para las que sufrieron accidentes laborales.

Alrededor del 40% de los clientes son niños. Como crecen, las prótesis pueden ser adaptadas hasta dos veces. Es un servicio que está incluido y si necesita una prótesis nueva, se le dará un precio diferencial. Para más ventajas, las prótesis son amigables al medioambiente y no generan irritación.

Se han elaborado prótesis para 73 personas. Ahora, con la pandemia del coronavirus, han usado su tecnología también para donar cerca de 18,000 protectores para médicos de Lima y Piura, principalmente.

“Cuando Pixed salga al extranjero lo hará como una marca peruana. Al igual que las otras personas seleccionadas como imagen de la campaña Mi nombre es Perú, creo que cada uno, desde su trinchera, debe ayudar a construir un país mejor. Hemos pasado por tantas cosas como país y si ponemos un granito de arena, haremos un país diferente”, reflexiona el ingeniero de 30 años.



DOS.

A los 11 años, Yoselin quiere ser doctora para atender a los niños y ancianos de su comunidad, en las alturas de Tacna. Al otro extremo del país, en la primaveral Trujillo, José, de 8 años, quiere construir un ducto que lleve directo el agua de lluvia al mar.

Alejandra Carrasco no es mucho mayor que ellos. Tiene 19 y ya busca ayudar a que cumplan sus sueños. Ella propicia que la tecnología se democratice en el Perú. Porque así como José o Yoselin, “son más de 2 millones de niños peruanos sin acceso a una computadora”, comenta.

Y desde la organización Wawa Laptop, donde Alejandra es CEO, sensibiliza para que las personas sumen y se puedan construir 1,200 “laptops ecológicas” para igual número de niños de 19 regiones del país. Wawa, la sílaba repetida, en quechua, remite a los bebés.

La iniciativa surgió en el 2015, cuando, por motivos laborales, los padres de Alejandra -el papá es ingeniero informático- viajaron a centros poblados remotos, y se dieron de cara con ese país rural donde las deficiencias se multiplicaban. “No había docentes ni material educativo”. Hablar de tecnología y conectividad era casi ciencia ficción.

Cuando los Carrasco volvieron a casa, juntos a sus dos hijos y amigos, decidieron focalizarse, retribuir a la comunidad, y crear Wawa Laptop para acortar la brecha digital.

El primer proyecto tecnológico que desarrollaron con las laptops ecológicas fue en beneficio de niños de Iñapari, en la frontera entre Brasil y el Perú. El año pasado, beneficiaron con 50 laptops a estudiantes de San Juan de Lurigancho, Santa Clara (en Ate) y Santa Rosa (en Ancón).

Alejandra subraya que Wawa Laptop es, sobre todo, un trabajo en equipo que busca transmitir el sentido de comunidad. Para ella, es un dato errado decir que uno de cada tres peruanos no practica ningún valor. “El compromiso es hacer un llamado a la reflexión y el cambio; tenemos la oportunidad de construir una nueva ciudadanía con base en los valores”, dice la joven, quien es otro de los rostros de la campaña Mi nombre es Perú.

Para ella, es hora de que los jóvenes tomen la batuta en la sociedad y empiecen a actuar. “Pero son retos que se deben asumir con responsabilidad”, subraya.

La campaña para recaudar 1,200 laptops ecológicas se lanzó hace un mes y ha tenido una respuesta favorable. Cada laptop cuesta 1,450 soles, pero por la coyuntura del coronavirus se ha reajustado hasta 1,199 soles.

Cree que con la ayuda de instituciones y personas se podrá llegar a la meta y dar este regalo a 1,200 niños. ¿Y quiénes se benefician? Se busca a las familias que no han recibidos ningún bono ni canasta del Gobierno, pero están preocupadas por la educación sus niños.

TRES.

“Hay estudios que revelan que los jóvenes de 20 a 35 años tienen la sensación que la peruana no es una sociedad que practica valores. Ese pegamento social es el elemento por trabajar”, comenta Gabriela Perona, directora ejecutiva del Proyecto Especial Bicentenario de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).

Falta generar diversos valores, aprender a resolver problemas sin violencia y desarrollar la empatía con el otro, dice. Justamente, por ese motivo, la campaña Mi nombre es Perú, representada por seis jóvenes, fue lanzada este lunes.

A su vez, forma parte de una gran campaña de “valores bicentenario” que se trabajan. El año pasado, por ejemplo, se realizaron las ferias formativas, que este año continúan en formatos digitales. Otro aspecto son los más de 5,600 voluntarios del Bicentenario, los que han tenido un protagonismo durante la emergencia sanitaria por el covid-19, que permitieron estar al tanto de los adultos mayores con alto riesgo y personas con discapacidad.

“El tema de los valores es vital”, dice Perona. Hacia el 2024, cuando se conmemoren los 200 años de la batalla de Ayacucho, el proyecto Bicentenario tiene por meta que medio millón de jóvenes se hayan formado en los cabildos universitarios en los temas de “valores nacionales”, uno de ellos es el de convivencia.

“Hay un compromiso por asumir el Bicentenario como una oportunidad. En este contexto difícil del covid-19, propicia la discusión sobre temas fundamentales, las fragilidades estructurales que vivimos, la precariedad de los servicios y la falta de ciudadanía. Y nos invitan a ser una generación de cambio”, manifiesta.



Si bien desde marzo, en las regiones también se dio un receso de las actividades programadas por el bicentenario (muchas de las cuales iban a ser presenciales), Gabriela Perona afirma que hay un compromiso de todos los gobernadores por realizar una conmemoración regional del 2021.

“Nuestras autoridades están abocadas a la emergencia sanitaria, pero tienen delegados que están adaptando la agenda 2020 y 2021”. Anuncia que ya hay acciones programadas en Áncash; en setiembre, en la región Ica se realizará un programa especial por el aniversario del desembarco de José de San Martín y la Expedición Libertadora (8 de setiembre). También se ha fortalecido el trabajo de Trujillo y Cusco.

El mensaje es que estos homenajes sean transversales y con una reflexión sobre cómo llegamos al bicentenario y un norte de trabajar colectivamente en proyectos comunes como país. Es el espíritu que recoge la campaña Mi nombre es Perú”.

Dato:

Más información sobre la campaña en: https://bicentenariodelperu.pe/minombreesperu/.