Tipo de cambio:

Compra: 3.282

Venta: 3.286


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
SÁBADO 20

de julio de 2019

PANAMERICANOS

26 JUL AL 11 AGO

PARAPANAMERICANOS

21 AGO AL 01 SEP

Ojo con las infecciones

En este verano, la vista es sensible a muchos males. Conozca los peligros.

15/1/2019


Cecilia Fernández Siivori

mfernandez@editoraperu.com.pe

En estos días de verano es más frecuente la visita a piscinas y playas. Sin embargo, esta refrescante actividad podría generar la aparición de enfermedades e incluso infecciones por parásitos en el organismo, lo que deja diversas secuelas. 


Uno de los órganos más propensos a afectarse son los ojos, pues están en contacto directo con el agua. “Durante la temporada de verano aumenta la incidencia de algunas patologías oculares como la conjuntivitis, la queratitis y también una infección generada por parásitos”, explica el doctor Carlos Siverio Llosa, especialista de Oftálmica, clínica de la visión. Conozca en qué consisten esas patologías.

Infección por parásitos

Si ingresa a piscinas o playas usando lentes de contacto o con alguna herida en la córnea es más probable que pueda entrar en el ojo algún parásito como la acantameba. Este parásito microscópico se encuentra en aguas estancadas (como las piscinas), pero también puede estar en el mar o en los ríos. Los síntomas de este contagio son dolor en la vista, ojo rojo e incomodidad con la luz. Si no se detecta a tiempo, puede generar úlceras corneales, las cuales son muy difíciles de tratar por la velocidad con que actúa el microbio.

Conjuntivitis

Esta enfermedad ocular es la más común durante el verano y consiste en la inflamación de la conjuntiva (tejido fino y transparente que cubre la parte blanca del ojo). Los lugares de contagio suelen ser las piscinas y el mar. Se sugiere el lavado frecuente de las manos con agua y jabón, utilizar gafas de natación, no compartir artículos personales y evitar la frotación de los ojos.

Queratitis

Es la aparición de pequeñas heridas en la córnea ocasionadas por el reflejo de la luz de sol en el mar o el agua de la piscina. Los síntomas son ojo rojo, dolor, lagrimeo y molestias en la vista por la luz. Se recomienda el uso de lentes de sol con protección UV.