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Año de la Universalización de la Salud
JUEVES 1

de octubre de 2020

PLUMILLA INVENCIBLE

Pilar Jáuregui, la parabádmintonista que se ilusiona con Tokio 2020

Anhela promover el paradeporte en personas que no se sienten capaz de practicarlo.

30/8/2020


Juan Sánchez Ortega

jsanchez@editoraperu.com.pe

Si los Juegos Paralímpicos 2020 se realizaran hoy, Pilar Jáuregui estaría clasificada para la competencia, pero la pandemia del covid-19 aplazó el certamen magno y sus sueños de llegar a la cita porque ahora deberá esperar hasta marzo próximo para afrontar el último certamen clasificatorio, al que irá preparada física y mentalmente para quedar entre las 8 mejores parabadmintonistas del mundo. 

Desde que regresó a los entrenamientos, Pilar no se ha detenido. Los tres meses que estuvo en aislamiento social le jugaron en contra porque perdió distancia y movimiento con su silla de ruedas, cualidades vitales para darle a la plumilla. Ahora, luego de 60 días de prácticas ya parece acercarse al nivel deseado porque lo más importante es no perder tiempo.

“No sabe cómo me afectó el tiempo que estuve sin entrenar porque cuando lo retomé parecía que la cancha la habían agrandado. Ya no tenía velocidad ,y eso que en casa hemos entrenado doble turno, en el aspecto físico y técnico. Recién desde hace una semana me estoy sintiendo bien y he regresado al ritmo de antes”, señala la exponente de 32 años, que proyecta competir hasta los 45 años.

El acceso a los Juegos Paralímpicos Tokio 2020, que se celebrará en el 2021, se hace por medio del ranking mundial. Clasifican las 8 primeras y Pilar ocupa el octavo lugar; por eso, si el torneo máximo fuera hoy, ella estaría adentro.

Asegura que ganar la plaza no será nada fácil porque si bien van los ocho mejores de singles, seis provienen del grupo de dobles y ella no tiene pareja, por lo que debe pelear esos dos últimos cupos sola. Espera que los doblistas se mantengan en la misma posición y no haya sorpresas. Todo dependerá del puntaje que haga en el Abierto Internacional de Parabádminton, que se celebrará en marzo del próximo año, último torneo que brindará puntos para clasificar a Tokio 2020

“Me encuentro muy cerca de clasificar a los juegos gracias a la suma de puntos de los 9 torneos disputados en el 2019. Estoy allí y espero no fallar en esta ocasión”.

Para afrontar esta situación, Jáuregui también debe estar preparada en la parte mental y psicológica debido a la presión a la que está sometida porque es la segunda vez que se halla a un paso de alcanzar el cupo. La primera la perdió en los Juegos Parapanamericanos Toronto 2015, cuando conformaba el equipo nacional de baloncesto en sillas de ruedas y se quedaron a un punto de clasificar tras perder ante Argentina.

“Esa imagen no la olvido y me quedé con la espina de tomarme la revancha. Han pasado cinco años y ahora me siento más preparada; además, estoy en un deporte individual que requiere solo de mi esfuerzo y no de un equipo como en aquella oportunidad. Hago demasiado trabajo con la psicóloga del IPD”, asegura la ganadora de la medalla de oro en los Juegos Parapanamericanos Lima 2019, en parabádminton, categoría WH2.

Luchadora constante

Pilar asegura tener alma de guerrera porque jamás da nada por perdido. Supo vencer a la adversidad tras quedarse de un momento a otro sin poder caminar y correr.

Nació con una luxación en la cadera bilateral, pero recién a los 10 años le diagnosticaron esa anomalía. Eso cortó todo su gusto por la actividad física. Debió cambiar los implementos por las camillas de los hospitales, ya que fue sometida a muchas operaciones. Esta situación sumergió a la campeona en una depresión y rechazo a todo. Su madre le insistió muchas veces para que practicara nuevamente alguna disciplina, pero ella no se sentía capaz de hacerlo. Se resistía.

Hace 8 años tomó la decisión de regresar. Todavía le quedaba esa habilidad que adquirió en los inicios, pero ahora tenía que aprender a dominar la silla para hacer sus movimientos más ágiles.

Comenzó en el tenis de campo, luego pasó al baloncesto en sillas de ruedas hasta llegar al parabádminton, gracias a una invitación que le hizo Pedro Pablo de Vinatea, una de las figuras peruanas. Al principio no le gustaba mucho, pero luego fue aprendiendo la técnica y a eso se sumó que en esta disciplina encontró más apoyo para desarrollarse en el aspecto deportivo.

“El deporte me dio una oportunidad y me permitió tener más confianza. Hace que me sienta viva. Yo creo que si no estuviera compitiendo o representando a mi país, igual estaría haciendo deporte. Debemos entender que ayuda a tener ciudadanos más responsables y disciplinados”, sostiene Pilar.

Su experiencia hace que la exponente tenga planes más allá de los torneos. Anhela promover el paradeporte y convertirse en un agente de cambio para aquellas personas que no se atreven o no se sienten capaz de hacerlo. Por lo pronto, quiere seguir intentando ganar la medalla paralímpica y convertirse en campeona mundial.