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MIÉRCOLES 16

de octubre de 2019

Por una mejor alimentación

Los actuales patrones de alimentación han generado, en los últimos 20 años, un incremento del sobrepeso y obesidad en todos los grupos poblacionales, lo que ocasiona enfermedades crónicas.

5/7/2019


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano. 

Este mal se define como la acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud. Su causa fundamental es una alteración del balance de energía entre las calorías consumidas y gastadas. En el mundo se ha producido un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasas, sal y azúcares simples, pero pobres en fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes, y paralelamente una disminución de la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y, en el caso de los niños, el internet o videojuegos.

El país no está ajeno a esta problemática. Según información de la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública del Ministerio de Salud, el sobrepeso y la obesidad en el país afectan aproximadamente a 2.5 millones (8%) de niños menores de 5 años, pero este problema de salud sigue en aumento, sobre todo en el área urbana.

Detallan que en el país se registra malnutrición por déficit, que causa desnutrición y anemia, especialmente en niños y gestantes; así como malnutrición por exceso de consumo de alimentos de alto contenido energético y bajo valor nutricional, llámese ultraprocesados o comida chatarra.

Los actuales patrones de alimentación han generado, en los últimos 20 años, un incremento del sobrepeso y obesidad en todos los grupos poblacionales, lo que ocasiona enfermedades crónicas: diabetes, hipertensión arterial, problemas cardiovasculares y varios tipos de cáncer.

Para enfrentar esta situación, se aprobaron diversas normas legales con el objetivo de garantizar, proteger y promover la alimentación saludable, principalmente en los niños, niñas y adolescentes. Así se aprobó el Reglamento de la Ley de Alimentación Saludable en el 2017 y el Manual de Advertencias Publicitarias (octógonos) en el 2018, el cual ya se aplica obligatoriamente para los alimentos y bebidas no alcohólicas que superen los parámetros técnicos de sodio, azúcar, grasas saturadas y que contengan grasas trans.

Asimismo, se publicaron las guías alimentarias para educar a la población sobre cómo alimentarse, así como líneas de educación básica en los colegios para que no haya productos con octógonos sino quioscos saludables.

En un trabajo conjunto entre los ministerios de Salud y de Educación se está cumpliendo la tarea de enseñar a los estudiantes a alimentarse saludablemente. Sin embargo, no se podrá detener y reducir el índice de sobrepeso si en casa no se refuerza esta tarea.

El Minsa recomienda a los padres de familia brindarles a sus hijos alimentación a base de frutas y verduras, promover la actividad física y el consumo de agua.