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JEAN PAUL STRAUSS. CANTAUTOR

“Quiero encaminarme en la música espiritual”

Artista encontró su camino de vida y hoy entrega su talento a temas cristianos; está próximo a lanzar un disco de ese género.

30/9/2018


Cecilia Fernández Siivori

mfernandez@editoraperu.com.pe

Tras recorrer los escenarios y haber evolucionado artísticamente, luego de transitar por diversos géneros, Jean Paul Strauss nos sorprende al integrarse a las filas de la música cristiana. Afirma que ha sentido un llamado espiritual que lo ha llevado a vivir una nueva etapa en la cual encontró la forma de reconocerse en su propia existencia en un mundo místico.

Muchos lo recuerdan en sus inicios como baladista y amante del rock, para luego dar un interesante giro y volverse el alma y esencia de Vibra Perú, concepto que lo condujo a explorar nuestras raíces con tan buen pie que se consolidó como una figura de éxito en su propia tierra, amén de adjudicarse una Gaviota en Viña del Mar, entre otras satisfacciones personales.

–¿En qué momento decidiste entregarte a Dios?

–Las canciones nacieron en mí hace unos meses, pero la búsqueda la inicié muchos años antes. En realidad, desde niño tuve gran interés de conectarme fuertemente con Dios y ya de adulto siempre estuve involucrado en temas sociales, muy discretamente, porque siempre me ha gustado dar y conectarme, pero sin promocionarlo.

–¿De joven no sentiste ese llamado?

–De hecho, tuve un acercamiento, pero, como muchas personas, terminé por verlo a mi manera, y entonces sucede que te enfocas más en metas personales y en lo que llamamos equivocadamente éxito. Pero hace unos meses viví un momento de clímax, tras un retiro espiritual, un momento muy personal que aún no estoy preparado para compartir con el público.

–¿Y qué era lo que considerabas éxito y qué significa hoy esa palabra en tu vida?

–Creía que el éxito es lo mismo que muchos creen hoy: tener una buena posición económica, fama, pero no es eso. Ahora para mí el éxito es vivir el día a día hasta que uno se vaya; aprender a estar agradecido, a entender que el simple hecho de despertar es un regalo de vida. A veces no sabemos retribuir, lo damos todo por hecho y nos sentimos un supermán. ¡Ojo!, problemas siempre habrá, es parte de la vida... Hay que comenzar a perdonar y, sobre todo, a perdonarte.

–Se piensa que cuando encuentras a Dios te vuelves automáticamente un ángel.

–Claro, pero no es así. Vivir esta espiritualidad es un reto diario. Acá en la Tierra no hay ángeles. Habrá personas que quizá se asemejen o acerquen mucho porque han trabajado en su santidad, pero por más cerca que estén siempre serán humanos y tendrán un lado carnal que los llevará a cometer errores. Por eso, ahora me informo y leo para entender y descubrir.

–Esto lo estás volcando en las canciones que serán parte de tu próximo disco, ¿es una radiografía de tu nueva vida?

–Un poco, sí; pero no necesariamente se basa en este manual de vida que es la Biblia. Te confieso que nunca la había leído. Sentía que no la entendía. Lo que ha pasado conmigo y con los temas ha sido mágico. Las primeras canciones fueron escuchadas por quienes ya se encuentran en ese camino y me dijeron que eran cosas que se hallan en la Biblia. Eso me hizo comprender que estaba recibiendo un llamado a compartir con la gente mi arte.

–Has pasado por muchos géneros y en este disco hay reggae, blues..., ¿lo haces para acercarla y que no se piense equivocadamente que la música cristiana es aburrida?

–Antes de escribir una canción para Dios hablo con Él. A diferencia de mis otras composiciones, estas salen en pocos minutos. La música sí es mi aporte. Siempre he interpretado géneros distintos, desde temas románticos hasta huainos, cumbias, y he querido aprovechar eso para esta etapa... No creas, de alguna manera, lo veía como aburrido, pero no es así.

–¿Por qué no llega a los jóvenes?

–La gran mayoría no está conectada con Dios. Está muy alejada de la Iglesia por las graves cosas que hemos visto, muy feas. Pero el hecho de vivir de la mano de Dios es exactamente lo contrario. De aburrido no tiene nada.–¿Qué buscas con tu música?

–Por medio mi música quiero tocar el corazón de las personas, alcanzar a quienes les falta llenar el vacío espiritual, ese es el gran reto. Ahora estoy metiendo de a poquitos mis temas de Dios en mis presentaciones. Eso pasa con ‘Las avispas’, de Juan Luis Guerra, que contiene pasajes bíblicos, y el público recibe esa semillita, quizá de manera inconsciente, y eso es bueno.

–¿Vas a hacer a un lado tu etapa musical anterior?

–Estoy abierto, es un proceso y no sabría decirte qué pasará mañana. En este momento voy en paralelo. Está mi música, que he creado hace muchos años, que aún no he lanzado, que habla del amor, de la amistad, en favor del medioambiente... Es difícil abandonar de la noche a la mañana el trabajo de tantos años. Pero me gustaría que en un futuro cercano la senda me encamine finalmente a la música espiritual y que me lleve por todo el mundo tocando los corazones.