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Año de la Universalización de la Salud
JUEVES 1

de octubre de 2020

Recuperación expectante

“Conforme a los indicadores de producción, la recuperación será una realidad y se estima que el crecimiento del producto bruto interno alcanzará el 10% el próximo año”.

30/8/2020


Ninguna nación en el mundo ha salido indemne del impacto de la pandemia. Todas, sin excepción, resultaron afectadas por la paralización de actividades productivas y el cierre de fronteras para evitar la expansión del covid-19. El Perú no ha sido la excepción, al punto que en el primer semestre de este año obtuvimos cifras negativas, pero la capacidad de restablecimiento de la economía nacional ha permitido prever que su tasa de expansión será una de las mayores de la región en el 2021.

La exposición del Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2021-2024, a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas, ha revelado que el Perú tendrá un panorama expectante de recuperación tras una caída del 12% como producto de la emergencia sanitaria por la cepa viral, la cual pudo ser peor porque habría disminuido en 20% si el país carecía de un plan económico, si sufría de inestabilidad fiscal y si adolecía de cuentas poco saneadas.

Conforme a los indicadores de producción, la recuperación será una realidad y se estima que el crecimiento del producto bruto interno alcanzará el 10% el próximo año. Sin duda, se trata de una cifra halagüeña que será posible obtener con la reapertura de las actividades, el plan económico del Gobierno, el esfuerzo del sector empresarial y, sobre todo, el sacrificio estoico de la población en una crisis sanitaria sin precedentes.

Hasta la fecha, el proceso de reactivación económica ha avanzado hasta la fase 3, y mañana el Ejecutivo analizará la posibilidad de proceder a la fase 4 a la brevedad posible, y se espera que más actividades se incorporen al aparato productivo nacional. A ello deben sumarse el impulso de la demanda, el fomento al stock de capital y el aliento a la competitividad y productividad, con el objetivo de lograr cuanto antes la ansiada recuperación.

La importancia de este proceso se centra en reponer los puestos de trabajo desactivados, que perjudicaron a la población económicamente activa, pero también apunta a dejar un país saneado al nuevo gobierno que será elegido el 11 de abril próximo y que tomará la posta democrática de conducir al Perú a su bicentenario como República independiente.

La perspectiva del crecimiento peruano no es solo una conclusión de carácter oficial en la voz del Ministerio de Economía y Finanzas. En julio pasado, la unidad de negocios The Economist Intelligence Unit elaboró un estudio sobre los países que recuperarán sus economías en el menor tiempo posible, luego de la hecatombe provocada por la pandemia, y entre ellos destacaba el Perú, en comparación con Argentina, Brasil y México.

La agencia de calificación Moody’s también ha previsto un panorama promisorio para el país, al confirmar que el grado de inversión del Perú se mantiene sin cambios en A3, lo que fortalece su credibilidad macroeconómica. En definitiva, son buenas noticias económicas, pero no debemos bajar la guardia para mantener esas expectativas de crecimiento y hacerlas realidad.