Tipo de cambio:

Compra: 3.294

Venta: 3.297


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
SÁBADO 20

de abril de 2019

PANAMERICANOS

26 JUL AL 11 AGO

PARAPANAMERICANOS

21 AGO AL 01 SEP

AGENDA LABORAL

Reducir la informalidad, tarea pendiente

Las cifras de crecimiento del empleo informal evidencian que no existen políticas públicas claras para combatirlo. La noción de empleo informal (73.3% según el INEI) supone la ausencia de protección laboral y de seguridad social, no solo en empresas informales sino también en formales.

19/3/2019


César Puntriano Rosas

Abogado laboralista

La informalidad en la economía (sector informal), pero también la laboral (empleo informal) obedece a varias razones, como una dura regulación tributaria, administrativa, pero también laboral. Los altos costos laborales no salariales (más del 50%) constituyen un componente importante. En lo laboral, un factor importante del empleo informal es la rigidez introducida por los pronunciamientos jurisprudenciales, que hoy son impredecibles, en particular en lo relativo a la protección contra el despido.

Tenemos pronunciamientos que han cambiado la normativa en materia de protección contra el despido, lo que genera un problema de inestabilidad jurídica. Esto, qué duda cabe, desanima no solo a los inversionistas, en tanto no propicia un marco favorable para proyectar sus resultados, sino también la contratación formal o, si se quiere, incentiva la precariedad. A mayor rigidez en el despido, mayor contratación laboral precaria.

Entonces, el empleo informal se genera con base en muchos aspectos, por lo que no existe una única receta para enfrentarlo. Tenemos, por un lado, el Plan Nacional de Competitividad y Productividad del MEF, que propone eliminar la reposición como reparación ante el despido, reducir indemnización por despido, facilitar la terminación de cese colectivo eliminando el requisito del 10%, rebajar vacaciones, entre otras. Otros sostienen, además, que debería permitirse la contratación temporal sin causa por un año.

En nuestra opinión, no se debe eliminar derechos a quienes ya los tienen, pues estos son progresivos, no regresivos. Para quienes están en la informalidad absoluta debería diseñarse programas que los atraigan a la formalidad, pero no solo desde la óptica laboral, sino también tributaria, administrativa. En lo laboral, puede pensarse en derechos mínimos (RMV diferenciada por sector y tamaño, seguridad social) y que los demás sean concedidos de manera progresiva (CTS, gratificaciones, horas extras). Para quienes se encuentran en el sector formal, pero generan empleo informal, precario, la Sunafil es un gran actor para combatir dicha informalidad. Evaluemos incentivos fiscales para eliminar tal informalidad.