Tipo de cambio:

Compra: 3.453

Venta: 3.457


Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 5

de abril de 2020

Respuesta inmediata

“No estamos frente a una mera norma asistencialista. Los favorecidos tendrán la ayuda de expertos que brindarán apoyo integral para ser su soporte en los difíciles momentos que atraviesan”.

1/2/2020


La violencia contra las mujeres, en general, y las madres, en particular, ha dejado daños colaterales que el Gobierno ha visto necesario reparar. Los hijos que quedaron huérfanos por la muerte de sus progenitoras enfrentan una delicada situación de desamparo porque la ausencia de ambos padres los coloca en un estado de vulnerabilidad tal que requieren necesariamente de apoyo para garantizar su bienestar.

Por eso el Poder Ejecutivo ha visto por conveniente emitir el Decreto de Urgencia N° 005-2020, que establece una ayuda económica para todo niño y adolescente que haya perdido a su madre, víctima de un feminicidio. Ese estipendio finalmente quedó definido mediante la Resolución Ministerial N° 019-2020 del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp), que fija una asistencia de 600 soles de manera bimestral para contribuir a su protección social y desarrollo integral.

Se trata de una medida que responde a una lamentable realidad reflejada en el incremento de agresiones a las mujeres del país, y que en ocasiones terminan con el asesinato de las víctimas. Es una situación que preocupa a las autoridades no solo por su componente social, sino también por la implicancia conductual de la pareja en conflicto porque algunas féminas evitan denunciar a sus parejas pese a la flagrancia de los ataques.

Pero ante situaciones de emergencia, respuestas concretas. Al margen de los elementos de afectividad y relación de pareja que involucran al hombre agresor y a la mujer víctima, los hijos deben enfrentar un ambiente de permanente inestabilidad emocional en el hogar y el riesgo de quedar huérfanos ante el incremento de la violencia casera.

Así, la asistencia dispuesta por el Poder Ejecutivo incluye tanto a los huérfanos como a las personas con discapacidad moderada o severa que hayan dependido económicamente y estado bajo el cuidado de la víctima de feminicidio. Ese soporte debe ser pedido por el afectado, sus familiares o las autoridades administrativas o judiciales competentes que determinen la necesidad de otorgarles esa ayuda.

Para optimizar los efectos del decreto, el Mimp también llevará un registro de las personas beneficiarias, con la finalidad de contar con una herramienta de seguimiento y monitoreo, a fin de que estas personas reciban el apoyo social, legal y psicológico que requieren.

Los alcances de la norma también garantizan que las víctimas indirectas de feminicidio estén afiliadas al Sistema Integral de Salud (SIS), continúen su asistencia a la escuela y gocen de un nivel educativo eficiente. De esta manera, pueden alejarse del estado de indefensión que les perjudicaría en su correcto desarrollo, sobre todo en una edad de marcada fragilidad.

De esta manera, no estamos frente a una mera norma asistencialista. Los favorecidos también tendrán la ayuda de expertos que brindarán el apoyo emocional e integral para ser su soporte en los difíciles momentos que atraviesan.