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CONOCIMIENTO Y HABILIDAD

Sabiduría en la gestión de cambios

25/2/2019


Germán Retana

Miembro de la Facultad del INCAE Business School




¿Qué caracteriza a los líderes que conducen a sus equipos a nuevos puertos sin caer en el ofuscamiento, la crisis y la lucha de poder? Al respecto, en la literatura gerencial y en las aulas universitarias, se analizan valiosos modelos; pero es de la cotidianidad empresarial de donde rescatamos cuatro sencillas lecciones acerca del liderazgo en la gestión del cambio. 


Sabia prudencia. Reconociendo que no hay verdades absolutas, un líder pone en duda sus ideas; incluso, para enriquecerlas, y, si fuera del caso, para modificarlas, las somete al juicio del equipo. No cree en rumores ni en presunciones, corrobora los hechos antes de decidir. No se aferra a una idea -independientemente de quien la haya generado-, la verifica.

Sabia intención. La autenticidad de las buenas intenciones genera adeptos al cambio. Ante la duda o la incomprensión de la naturaleza o esencia de este, las personas siguen a quienes inspiran propósitos y valores afines a los suyos. Si el fin perseguido es elevado, abrazará la voluntad y encenderá la pasión, aun la de algunos incrédulos. Las grandes transformaciones nacen de voluntades férreas, enlazadas por un sueño cuya cuna es una finalidad superior.

Sabia perseverancia. Un propósito de valor, construido con la prudencia de hacerlo colectivo, se abre paso con el coraje y la intrepidez. Las personas resilientes atraen, son imanes de los anhelos del equipo. Con peculiar entusiasmo, inspiran el logro de metas trascendentes, pese a los contratiempos encontrados en el camino.

Sabia flexibilidad. Liderazgo es adaptabilidad, es saber renunciar a los apegos paralizantes: el poder, el ego desmesurado y la arrogancia de creerse dueño de la verdad. Es tener clara conciencia de las fronteras del conocimiento y dominio propio de las realidades. No es ser laxos, ni manipulables, tampoco caer en el uso de la fuerza para imponer creencias obsoletas.

El cambio «cambia» a las personas que lo lideran. Si las cualidades descritas conviven en ellas, crecen en sabiduría y, con ello, como personas: asumen retos cada vez mayores y hasta podrían guiar organizaciones o naciones en las que el miedo al cambio ha construido

su refugio.