Tipo de cambio:

Compra: 3.289

Venta: 3.291


Año del diálogo y la reconciliación nacional
MIÉRCOLES 15

de agosto de 2018

PINTORA MARITA PALOMINO

Sacras creaciones

La artista plástica limeña realiza una muestra individual reuniendo cuadros y esculturas inspirados en el cuerpo femenino. Ella asegura que su formación religiosa ha influido en su propuesta creativa.

11/2/2018


Luz María Crevoisier

Periodista

“El cuerpo es el cofre del alma”, dirían los místicos. Pero además, este “cofre” puede ser motivo de inspiración y  alcanzar su máxima expresión estética en manos de un artista. 

Evidencias de este tipo las tenemos desde que en el Paleolítico un primigenio artista modeló en piedra o arcilla la figura humana o trazó con rústicas líneas el cuerpo idealizado de su amada.

Continuando el camino de la Historia y en plena evolución de los pueblos de occidente, hallamos ejemplos de bellezas sin par, como las Tres Gracias, un fresco que ha pervivido en Pompeya para servir de modelo a los creadores de todos los tiempos.

Muy cercanos geográficamente, los griegos Plaxíteles y Fidias dejaron esculpidos en mármol esculturas que perennizaron el concepto artístico de aquellos días.

Posteriormente, en diferentes épocas, diversas culturas priorizaron la forma humana rivalizando en belleza. Persas, asirios, egipcios, y al otro lado del continente los pueblos prehispánicos expresaron de diferente maneras su admiración por nuestra cobertura terrenal.

Mujer habla de mujer

En el arte, el tema mujer es universal. De ahí que las producciones del romántico Jean Auguste Dominique Ingres, la mujer mística con tintes fatalistas de Henry Fuseli o aquellas damitas mundanas de Gustam Kleim nos sean muy cercanas.

En nuestro medio, una artista local no es ajena a la seducción del cuerpo femenino y ha sabido expresarlo en diversas formas, tal como lo evidencian los nueve óleos, tres esculturas ensambladas en madera, metal y cerámica y siete figuras solamente en cerámica que ha titulado como Sagradas.

Esta, que es la quinta muestra individual de María de los Ángeles Palomino, puede ser apreciada en la galería de arte del Hotel Sheraton, a partir del 16 de febrero.

“Desde niña me conocen solamente como Marita y con ese nombre firmo mi presentación de diversas creaciones como estas que exhibo en Sagradas, a las que les excluí el título, pues prefiero que el público asistente se los ponga de acuerdo con su propia conceptualización”, manifiesta.

“Mi motivación fue siempre la figura de la mujer. Por haber sido alumna de colegios religiosos fue primero la de la Virgen María, la Madre de Dios y, posteriormente, aquella de la mujer mundo, la voluptuosa. Desde entonces, mis trabajos oscilan entre Madonnas y las bacantes, entre lo sacro y lo profano”, cuenta al Diario Oficial El Peruano.

Homenaje a la niña

Para Marita Palomino, su formación en centros educativos católicos la marcó de forma permanente en los motivos que la inspiran.

“Esta muestra es un homenaje a aquella niña que llenaba papeles dibujando vírgenes tomando como modelo a la Virgen que descubrió en la capilla de su colegio de monjas. Más tarde, esa imagen mudó de piel para convertirse en las mujeres múltiples que expresan diferentes estados y diferentes emociones”, revela la artista plástica al Diario Oficial El Peruano.

Marita Palomino, además de artista plástica y curadora, es poeta. Pertenece al colectivo Monólogos Femeninos y a la Comisión de Escritoras del Pen Club Internacional.

Como si esto fuera poco, es cultora de la marinera e intérprete de temas variados.