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Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 7

de agosto de 2020

DE CAZUELA

Sobre cómo llevar el luto

Shikta es el último cortometraje de Martín Rejtman. Aunque el nombre pueda llevar a confusión, el realizador vuelve a abordar temas habituales de su filmografía: jóvenes y no tan jóvenes clasemedieros de Buenos Aires tratándose de adaptar a la vida adulta.

1/8/2020


Ernesto Carlín Editor de Culturales





El filme se centra en los problemas de depresión de Federico (Ignacio Solmonese), quien vive un doble duelo. Acaba de fallecer su abuela y, a la par, su novia rompe con él.



En los 20 minutos que dura la película vemos una historia redonda, donde se retrata a un treintón de familia judía que evade la toma de decisiones.



Juega de forma irónica con algunos estereotipos sobre los argentinos o judíos. La dependencia por su psicoterapeuta, por ejemplo.



Otro detalle son los deliciosos diálogos que regala de tanto en tanto este filme. Frases como “si tuviera que escoger entre mi psicoterapeuta y un desconocido como tú, elegiría a mi psicoterapeuta” o “a la depresión hay que confundirla” son algunas de ellas.



La voz en off del protagonista que narra su visión de lo que está ocurriendo, mientras que lo se nos ofrece en imágenes es una situación muy diferente, forma parte de los aciertos.



Los planos fijos y las pocas locaciones recalcan la inamovilidad de Federico. Una buena película en que con poco se puede decir mucho. Imperdible; el secreto culinario de la abuela.