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Año de la Universalización de la Salud
SÁBADO 4

de abril de 2020

KATY JARA. CANTANTE

“Somos un programa real”

La conductora sostiene que el programa Domingos de fiesta se ha convertido en la vitrina obligatoria de la música en el país.

8/3/2020


Cecilia FernándezSivori

mfernandez@editoraperu.com.pe

El programa Domingos de fiesta cumple seis años de emisión ininterrumpida. Por ahí han desfilado no solo los grupos peruanos de mayor impacto, sino también nuevas propuestas en abierta democracia musical. Su set es, domingo a domingo, las calles de diversos distritos y así  promueven de una manera distinta las expresiones de la patria misma, a través de la música. Su conductora Katy Jara, actriz y cantante, nos cuenta En confianza lo vivido al frente del espacio.

–¿Cómo cambió tu vida conducir Domingos de fiesta?

–La cambió totalmente, la verdad yo no creía que pudiera ser capaz de llegar a ser la única conductora; pues los primeros meses alternábamos diversas cantantes. Hasta que me dijeron tú quedas y hasta hoy no he parado. Sigo aprendiendo más cosas y lo bonito de esto es que a través de los años la relación de televidente-conductora ha crecido y me han incorporado como parte de su familia porque ingresamos todos los domingos a sus casas.

–Hubo intentos en la TV comercial por un formato similar, ¿por qué crees que ustedes se han mantenido?

–Para empezar, el canal ha tenido fe en el proyecto. Confió en el equipo de producción, en mí. Creo que el programa funciona porque es un programa real. Yo soy tal cual como me ves, soy real y eso el televidente lo valora. Además promovemos y le damos el valor real a los artistas peruanos al tener un espacio de una hora y media para tocar su música y compartir su arte. Hoy, el programa se ha convertido en vitrina obligatoria de la música en el país.

–Ustedes generan identidad.

–Claro que sí, es un programa en donde recorremos no solo el género cumbia, sino la salsa y otras manifestaciones que nacen del pueblo y para el pueblo. Es el sentir de nuestras regiones con sus influencias musicales. En un inicio la gente pensaba que sería para un sector D o C, pero no fue así. La música universaliza y tenemos una gran acogida en otros sectores.

–Y visitan los barrios, montan un escenario...

–Desde un inicio el canal lo tenía claro. Querían un formato diferente y romper esquemas. Recuerdo que cuando invitábamos a grabar en Ancón o en Carabayllo las agrupaciones al principio no aceptaban, pensaban que estábamos engañándolos. Poco a poco fuimos consolidando la propuesta y gracias a Dios el canal apostó, y como lo decía el gerente del canal, es el programa más sintonizado de TV Perú en el segmento de entretenimiento y espacio obligatorio todos los domingos (ríe).

–Y de paso, cada edición es como una suerte de gran biblioteca musical.

–Efectivamente. A nosotros nos pueden ver desde cualquier punto del mundo, a través de las plataformas digitales y del aplicativo de TV Perú. Hoy en las reuniones familiares cargan el programa y acceden a ediciones pasadas y tienen a su disposición conciertos de muchas agrupaciones, en muy buena resolución y sonido. Eso es porque el canal cuenta con el equipo necesario, eso también creo que contribuye al éxito del programa.

–Tus inicios musicales fueron en el folclore, ¿cuál crees que es el secreto de tu permanencia?

–Desde pequeña cantaba música vernacular criolla, conocí a grandes como Amanda Portales, Pastorita Huaracina. Recuerdo que cantaba y me pagaban con una parrillada, una gaseosa, con un pasaje, pero nunca me rendí. Mi vida ha sido una constante preparación y fui descubierta por el creador de Agua Bella cuando acababa de ingresar a la universidad. Guardo gratos recuerdos del grupo porque me llevó por el mundo y me permitió ser conductora y eso me abrió puertas en la actuación, en telenovelas, en series y en el cine.

–¿Qué le falta aún a Katy Jara?

–Uno de mis sueños es consolidar una fundación para ayudar a los niños a formarse como artistas. Decirles con acciones concretas que sí se puede, que ser artista no es, como muchos creen, la quinta rueda del coche. Gracias al arte, en estos últimos años, he podido apoyar a mi familia en muchos aspectos.