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Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 27

de setiembre de 2020

Un pacto por el Perú

“Solo un acuerdo de largo plazo entre los actores políticos puede ofrecer garantías de que las medidas por ejecutarse tengan sostenibilidad en el tiempo y no estén expuestas a los vaivenes de la coyuntura”.

7/8/2020


El presidente de la República, Martín Vizcarra, tomó juramento al nuevo Gabinete Ministerial encabezado por Walter Martos, quien deja la cartera de Defensa para asumir la responsabilidad de coordinar todas las acciones del Ejecutivo orientadas a frenar la pandemia del nuevo coronavirus y reactivar la economía nacional.

A la par del combate contra la crisis sanitaria, el Mandatario recalcó su invitación a las fuerzas políticas para que participen en el Pacto Perú, un espacio de diálogo cuya finalidad es encontrar consensos básicos en cinco temas puntuales: construir un sistema unificado de salud, garantizar la calidad de la educación, promover el crecimiento económico, continuar la reforma política e impulsar el combate a la pobreza.

Una de las críticas formuladas a los procesos de diálogo emprendidos anteriormente es su escaso impacto en la vida directa de la población. Por ello, algunos sectores cuestionan la utilidad de esos esfuerzos. Sin embargo, la plataforma propuesta para el Pacto Perú está estrechamente relacionada con la mejora de la calidad de vida diaria de los peruanos.

Las deficiencias del sistema de salud, entre ellas el fraccionamiento en varias instituciones, impiden que nuestra gente tenga acceso a un servicio sanitario competente. Del mismo modo, la escuela pública no garantiza una educación de calidad, especialmente a los sectores de la población carentes de recursos para optar por la oferta privada

Lo mismo puede decirse del modelo económico, el cual debe apuntalarse con el fin de asegurar que los beneficios alcancen a todos los peruanos y no solo a un grupo, mientras que los sistemas político y judicial requieren ser reformados para asegurar adecuada representación de los ciudadanos ante las instituciones y una lucha eficaz contra la corrupción. Además, nuestro país presenta grandes brechas sociales que impiden a las personas acceder a un nivel de vida óptimo.

Resolver estos problemas impactará directamente en la mejora de la calidad de vida de la población. Sin embargo, desde el retorno a la democracia, los sucesivos gobiernos han avanzado de forma parcial en ese objetivo. Por lo tanto, con el propósito de conseguir un compromiso real de largo plazo de las fuerzas políticas respecto a medidas orientadas a superar estas taras, el presidente Vizcarra convocó al llamado Pacto Perú.

Al respecto, es positivo que esta convocatoria se haya realizado y que ocupe un lugar importante entre las prioridades del Gobierno. Solo un acuerdo de largo plazo entre los actores políticos puede ofrecer garantías de que las medidas por ejecutarse tengan sostenibilidad en el tiempo y no estén expuestas a los vaivenes de la coyuntura.

La convocatoria exige, además, una gran cuota de responsabilidad de quienes acudan al diálogo porque sería inadmisible que los consensos posteriormente fueran desconocidos. Ello solo desvirtuaría al diálogo como medio para alcanzar coincidencias, impediría solucionar problemas atávicos de nuestra sociedad y terminaría por incrementar el ya amplio desprestigio de la política entre la población.