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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
JUEVES 14

de noviembre de 2019

HOY ES EL DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA

Un polígrafo apellidado Miró

Un criollo diferente. De César Miró se habla solo como autor del valse “Todos vuelven”, himno latinoamericano de la migración. Una exposición recuerda que fue un personaje multifacético, escritor, diplomático, locutor y guionista.

31/10/2019


Rubén Blades lo miraba con ojos de niño travieso. Era 1984 y estrenaba en salsa “Todos vuelven”, en el histórico elepé Buscando América. Llegaba a Lima de gira promocional acompañado por esa sonoridad bestial de Seis del Solar.   

Y en el programa de televisión se encontraron cara a cara el creador de la obra y el intérprete. Blades contó que cuando grabaron el número desconocían al autor; habló de su búsqueda artística de la integración latinoamericana en ideas y formas musicales.

César Miró (1907-1999), a su manera, era también bolivariano. “Me conmueve cuando en ‘Maestra vida’ Rubén va dibujando la geografía de los pueblos. La integración es una necesidad”. Se sorprendía de escuchar su “Todos vuelven” metido en ritmo caribeño. “A ‘Todos vuelven’ parece que le nace una nueva rama, y me siento satisfecho con la incorporación al excelente repertorio del autor de ‘Maestra vida’, de ‘Tiburón’, de ‘Pedro Navaja’”.

Entonces un apretujón de brazos. El cantante chalaco Lencho Pedraza cantó a dúo y a capela con Blades, en tiempo de valse; después, Seis del Solar llevó la canción a otro planeta musical y sabroso ese valse que es banda sonora de los inmigrantes.



La canción que le dio la universalidad al polígrafo limeño fue parte del guion de una película para Hollywood que no prosperó por problemas económicos del financista. César Miró la había compuesto con la guitarra durante su residencia en la meca del cine, la cual, por cierto, sería materia de un libro que escribió: Hollywood, la ciudad imaginaria. Una biografía del cinema.

Cuando retornó al Perú, María Jesús Vásquez, quien ya había grabado antes “Se va la paloma”, valse con letra de Miró y música de Filomeno Ormeño, le pidió una canción. Y desde 1931, el número no ha dejado de cantarse.

Pero no todo fue color de rosa. Miró tuvo que protestar varias veces durante décadas porque en algunos discos y cancioneros se consignó a Alcides Carreño como creador de la música. Habían trabajado juntos en otra canción, pero Miró siempre afirmó que “Todos vuelven”, letra y música le pertenecían.

Presencia de Mariátegui

A los 18 años conoció a José Carlos Mariátegui. El Amauta fue el referente principal para los jóvenes de su generación. Al mozalbete con curiosidad intelectual le impactarán esas tertulias en el jirón Washington, en la casa del autor de los 7 ensayos.... José Carlos monologaba sobre la realidad del Perú, su problemática, sin dejar de hablar del arte contemporáneo, de Picasso, de Stravinsky. En la revista Amauta publicaría sus primeros poemas.



“Mariátegui no hacía proselitismo a esos muchachos que iban a escucharlo, sino a hablar de cultura y a poner el acento en la vida peruana”, recordaría.

Esa admiración por Mariátegui se traducirá en una mirada del mundo y la publicación de libros sobre el Amauta. Miró se interesaría por el país y la problemática del indio (fue amigo de José María Arguedas, de Teodoro Núñez Ureta y otras figuras del movimiento indígena). Hombre sensible, conoció a César Vallejo y fue el encargado de la edición de su poesía completa de la editorial Losada, de Buenos Aires. También ensayó sobre Ricardo Palma y publicó desde muy joven en el diario de sus parientes.

“A César Miró se le encasilla en ‘Todos vuelven’, pero va mucho más allá. Es uno de los intelectuales más importantes que ha dado el siglo XX peruano. Tuvo una vida fascinante, en la cual abarcó prácticamente todo desde el mundo de las letras”, recuerda el director general de la Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC), Rubén Ugarteche, que este año inauguró el Centro Cultural César Miró, en el que se monta una exposición íntima del escritor.

“Miró ha sido único, en el sentido de académico y humanista. De todos los directivos de APDAYC, ninguno ha destacado en tantos campos de la vida, del cine, la literatura, la música, la diplomacia, la radiodifusión, del periodismo. Se rodeó de la intelectualidad latinoamericana. En la muestra tenemos libros firmados por Atahualpa Yupanqui, Manuel Scorza, Arguedas, Ribeyro, Pablo Neruda, Ciro Alegría”, resume Ugarteche.

Canto y radiodifusión

Miró también cantó. A inicios de la década de 1930 integró el trío Miró, Calonje y Castillo. Era barítono y llevaba segunda voz del conjunto con el que recorrió América Latina, con valses como “Traición” y “Lupe”, así como tangos.

Además, se le reconoce como uno de los pioneros de la radiodifusión en el Perú. Empezó su labor en radio Duza a mediados de los años veinte. En 1936, dirigió el primer “diario del aire”: una versión en ondas hertzianas de un periódico con todas las secciones.



Para él, no bastaban las lindas voces con buena dicción. Ponderaba que los locutores debían ser cultos, periodistas, “voces autorizadas”. Inclusive tener nociones de idiomas para referirse a un nombre y conocer la gramática. “El locutor es un comunicador y tiene que estar bien preparado para la noticia, comentario, información, debe leer siempre, completando su conocimiento, estar al día”. (José Vadillo Vila)