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Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 7

de agosto de 2020

Victoria Villalobos: No se puede cantar "Puente de los suspiros" en el siglo XXI (entrevista)

Intérprete y maestra de canto considera que hay un repertorio de textos vigentes de Chabuca Granda, entre ellos “José Antonio”, “La flor de la canela” o las canciones sociales. Este 2020 se conmemora el centenario del nacimiento de la compositora.

2/7/2020


José Vadillo Vila


“Hay un repertorio de temas antiguos que son muy bonitos, pero que no son textualmente vigentes en el siglo XXI”, opina Victoria Villalobos, intérprete, investigadora de la música peruana con ADN de la música costeña; maestra de canto, con estudios en los conservatorios de Lima, La Plata (Argentina) y la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Mientras platicamos, ‘Kimba’, su perro, ladra para alejar del departamento a la soledad, esa hermanastra que ha traído la pandemia de apellido coronavirus. 

Villalobos cita autores de música peruana costeña que son una caricia para los oídos y de exquisitas letras: Alberto Haro, Lorenzo Humberto Sotomayor, Manuel Acosta Ojeda, Alicia Maguiña, Felipe Pinglo Alva. Le encantan, pero Villalobos es de las intérpretes que no canta por cantar; de las que escogen los temas: ella apuesta por las letras premunidas de vigencia. 

Agrega Victoria: “Pero hay cosas que no se pueden cantar como "Puente de los suspiros", porque hay elementos que ya no están. Por ejemplo, ‘El Embrujo’, que era una peña donde yo canté, acompañada por Álvaro Lagos, con Pititi, con Caitro Soto, ¡no está el puente de los suspiros como ella se imaginaba! Me parece que seguir cantan algo que no es bueno porque los jóvenes no conocen no conocieron ni saben; pero soy de las personas que creen que uno debe cantar temas de letras vigentes que sí están vigentes”. 

-¿Y de Felipe Pinglo Alva, el “Felipe de los pobres” como lo llamaba Acosta Ojeda?
-Pinglo es más fácil cantarlo porque dentro de todo a lo que cantó, a lo social, a lo político, le cantó, de una manera u otra, al amor, que es un tema universal, que nunca se acaba y está presente en diferentes formas. 

-¿Qué consideras que está vigente de Chabuca Granda y se puede cantar a todo pulmón en el siglo XXI?
-Particularmente, me gusta mucho todo lo que hizo en su disco Cada canción con su razón (1981), porque está su homenaje al poeta Javier Heraud, hay un proceso político donde ella se exilia, no sé por qué no estaba de acuerdo con el gobierno del general Juan Velasco, también le canta a Violeta Parra, que es otra compositora latinoamericana vigente igual que ella. Y dentro de los valses tradicionales cantaría “José Antonio”, que se la dedica a un amigo que criaba caballos de paso y él, creo, fallece antes que ella termine la canción; la “Flor de Canela”, que está dedicado a una señora de la que fue amiga; o “Quizá un día así”, que es un tema de amor. Hay varios temas. 

-Como investigadora de la música peruana, consideras que aún hay aspectos artísticos de Chabuca que no se ponen en valor. 
-Para mí, como músico, hay cuatro guitarristas con los que ella trabajó, que marcan una diferencia de estilos. Por ejemplo, las canciones que trabajó con Óscar Avilés, son de un estilo; luego, pasas a lo que trabajó con Félix Casaverde y está la música afroperuana más destacada que hizo Chabuca Granda. Con Lucho González está la parte más de contexto social, poético, latinoamericano, claro. Y Álvaro Lagos es el que hace el resumen de todos estos tres guitarristas. Si uno escucha su trabajo con cada uno de estos guitarristas, notas la diferencia, inclusive de poesía de ella. Siempre es bueno analizar lo que uno interpreta. 

-¿Cuál sería tu consejo para los jóvenes intérpretes de la música peruana?
-Que tengan mucho cuidado con lo que interpretan. Yo apuesto por la juventud seria, que hace trabajos de investigación. Me molesta mucho que solo canten porque tienen voces bonitas o porque les gusta la canción, pero son un hielo cantando, creo que no saben lo que cantan. Me gustaría que se inviten en este tipo de reuniones, para hablar de la señora Chabuca Granda, por ejemplo, a una joven intérprete. El problema es la parte textual: al margen de que el tema sea bonito o no, hay que dedicarle un cien por ciento a la interpretación e investigar el texto. 


Chabuca personal 
El año pasado, la intérprete publicó su tercer álbum en solitario, Una Victoria de Chabuca, en que versiona una docena de canciones de la cantautora que nació en un asentamiento minero de Apurímac, en 1920, y falleció en Miami, en 1983. 

Para este año, Victoria era una de las protagonistas de las celebraciones por el centenario de nuestra cantautora mayor. Iba a realizar conciertos en Argentina, Chile y Cuba, pero todo quedó suspendido por el manto ocre del covid-19. También tenía programados su participación en dos conciertos del Coro Nacional de Niños, que cumple un cuarto de siglo de vigencia. Parte de esa agenda, espera su reprogramación.

Victoria, hija del compositor José Villalobos, nunca olvida cuando conoció a Chabuca Granda: tenía solo 18 años y fue invitada a cantar en casa del compositor Mario Cavagnaro junto a otras tres estudiantes del entonces Conservatorio Nacional de Música (hoy Universidad Nacional de Música). Victoria cantaba y tocaba el bombo legüero; las otras compañeras cantaban y tocaban la quena, el charango y la guitarra. En la cita estaban compositores que ellas admiraban, como Andrés Soto y “Kiri” Escobar. Pero en un enorme mueble estaba sentada Chabuca Granda.

“Yo estaba maravillada”. Hicieron un repertorio de música latinoamericana y cuando se enteró de que era hija de Pepe Villalobos, le dio su tarjeta para que la visite en su casa de Miraflores. Chabuca conoció a Pepe Villalobos en el ‘Karamanduka’, desaparecido bastión de la música criolla que quedaba en la cuadra 18 de la avenida Arenales, a donde llegaban todos los artistas y la bohemia de aquella Lima del siglo XX. Allí conoció al “rey de los festejos”, Pepe Villalobos, con quien Chabuca indagó sobre la música afroperuana y su composición.

Quinquenios después, cuando la hija de Pepe, Victoria, visitó a la maestra, “ella me regaló un disco chiquitito [de 45 r.p.m.]”, recuerda. “Me dijo que no solo debía hacer música peruana, sino también latinoamericana, que tenía una voz que se podía moldear para varios estilos. Me hizo escuchar mucha música, al poco tiempo se fue a México y a los cuatro meses, falleció en Miami”.

Datos: 
Victoria Villalobos participará hoy en el “Homenaje a Chabuca Granda”, que organiza la Biblioteca Nacional del Perú, el cual se transmitirá hoy, a partir de las 19;00 horas, a través de la cuenta oficial de la BNP en Facebook.

Participan también: Elsa María Elejalde, intérprete y pionera del jazz en el Perú; Teresa Fuller Granda, hija de Chabuca Granda y presidenta de la Asociación Chabuca Granda; y Antonio Rodríguez Villar, periodista, escritor, músico y compositor argentino. Moderador: Jorge Mateo.