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LITERATURA PERUANA

Vida de pelagatos en papel

Como “unas falsas memorias y sin relación aparente, al estilo de Marcel Proust”, define su más reciente título, Desmemorias de un pelagatos, el escritor y profesor universitario Maynor Freyre.

25/2/2018


Luz María Crevoisier

Periodista

Desmemorias de un pelagatos (Lima, Sinco editores, 2017) es un librito con ilustraciones interiores de Toribio Neumann. 

La edición podría calificarse “de bolsillo”, pues tiene la conformación física y el entretenido contenido de aquellos formatos que alguna vez conocimos.

“La oralidad es la esencia misma del tono que define a Freyre”, manifiesta el poeta Tulio Mora, citado por Miguel Ildefonso en el prólogo. Y esta oralidad, tan necesaria para estructurar una narración, lo demuestra en sus respuestas a nuestro cuestionario.

Tarde de calor en Miraflores, pero de docta y entretenida conversación en el Haití, matizadas con anécdotas, dichos y recuerdos a la manera de un señor de aquellos. “El último limeño de la especie”, como diría el horazeriano Tulio Mora.

“‘Sangre, sudor y lágrimas’, prometió el primer ministro sir Wiston Churchill durante la II Guerra Mundial al pueblo inglés y yo me apropio de esta sentencia”, nos dice el profesor Maynor Freyre, “pero con el agregado de risas”.

Tal vez lo diga porque Desmemorias de un pelagatos contiene estos elementos: muerte, trabajo, penas, pero también risas. Lo que está fuera de libreto y no lo menciona Maynor es el estremecedor y conmovedor epílogo.

Un trotamundos

Maynor Freire nació en Barrios Altos en 1941 y entre sus ascendientes se cuentan a la escritora y periodista Carolina Freyre, madre del primer poeta modernista boliviano, Ricardo Jaimes Freyre.

“La parte festiva de Memorias… la recojo del espíritu más puro de nuestros escritores criollos como Abelardo Gamarra, Felipe Pardo y Aliaga, Leonidas Yerovi, Abraham Valdelomar”, declara.

Haciendo un giro histórico, este profesor de Comunicaciones de la Villarreal asevera que “fueron criollos como José Baquíjano y Carrillo e Hipólito Unanue quienes nos dieron los primeros conceptos de nacionalidad. Sobre esa base, los escritores empezaron a crear sus primeros discursos, pero desde bases regionales”.

Por ello, asegura, no es posible hablar de una literatura nacional. “Lo que sí vemos son literaturas propias de una localidad”.

Maynor, el prolífico

Freyre es un hombre de letras y tiene varios títulos como: Oraciones para un nuevo credo (poemas, 1971), De cuello duro-cuentos (1991), Mujer de cura (cuentos, 2006), Par de sátrapas (novela, 2008) y El poeta que tocaba tambor (novela, 2014), entre otros.

En Memorias de un pelagatos, recrea la figura de un niño que es testigo ocasional de una historia: la de una familia que sufre todos los embates de la suerte y sus hechos son narrados como un paseo por diversas épocas. El pequeño voyerista los recoge para tejer su propia narración y entregárnosla en 28 capítulos que aparentemente no tienen ningún enlace entre sí, pero que, en realidad, forman un todo.

Las vicisitudes de ese “pelagatos” –algún linyera idealista que acepta la vida como una entrega a los demás– tiene como escenario esa “Lima con sus memorias y desmemorias”, al decir de Miguel Ildefonso.

Después de esta presentación, acomodemos los sueños para sobrecogernos con la lectura de Freyre.