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MIÉRCOLES 22

de enero de 2020

REFLEXIONES

El rol del abogado en la sociedad

Ala sombra del ilustre patriarca del derecho peruano, Dr. Francisco García Calderón, se celebró el último miércoles el Día del Abogado como fiesta jubilar del foro peruano.

5/4/2014


Luis García-Blasquez L. - Abogado


La figura señera del maestro, de altas virtudes cívicas, intelectuales, profesionales, docentes y de amplio contexto humanista y democrático, inspiró la consagración de un día especial en el calendario. Así, se podía dedicar un homenaje al abogado, hombre de derecho, estudioso y sensible, que brega diariamente en la noble tarea de alcanzar la justicia, mediante el derecho, en beneficio del hombre y la sociedad.
El abogado ejerce ante los magistrados y los tribunales la más antigua, la más romántica y la más nueva tarea de defensa para conseguir la instauración de la verdad, justicia e igualdad en las relaciones  humanas, bajo el  imperio del respeto de los derechos individuales.

Es propicio este día para preguntarse: ¿qué es el abogado?, ¿por qué ruta camina? y ¿cómo debe ser el abogado?  El maestro que fuera José León Barandiarán, al formular estas mismas interrogantes, respondió: “La primera es una pregunta ontológica. La segunda es consecuencia de la primera para fijar las cualidades axiológicamente más ricas que representa el paradigma del abogado. Y la última plantea una cuestión de ética y enjuiciamiento sobre la utilidad y significado del abogado.”

El vocablo abogado proviene de la latina advocatus o llamar a favor.  Se explica porque los  romanos llamaban a los advocatus para resolver asuntos difíciles por tener ellos inmensos conocimientos de derecho. 

Constituye también, por sí solo, todo un mensaje por su vinculación con los más supremos valores como el derecho y la justicia, que rigen las actividades de los hombres y las sociedades.  También el abogado está vinculado con otros valores como el honor, la dignidad, el buen nombre y otros afines al ser humano, porque los enaltece y los defiende.

Ha sido la oportunidad para que el abogado reflexione sobre los nuevos retos y desafíos  del siglo XXI y la enmarañada realidad que viven nuestras sociedades en constante cambio. Los  problemas vienen hoy invadiendo los linderos de las leyes en angustiosos reclamos de nuevos  liderazgos que deben señalar las rutas adecuadas hacia su  realización.

También fue oportunidad para dialogar con inmensos e inmortales artífices del derecho, cuyos mensajes son un aliento vivificador en las luchas, cada vez más encarnizadas, de los abogados por una justicia más cerca del hombre y ponerle alma al derecho. 

Por último, entre tantos juristas por recordar se debe destacar al dulce y piadoso Mahatma Gandhi, abogado que  insufló la moral al derecho. También a los abogados Giorgio Vecchio  y Ángel Osorio, que deslindaron la pugna entre lo legal y lo justo.