Tipo de cambio:

Compra: 3.391

Venta: 3.394


Año de la Universalización de la Salud
SÁBADO 22

de febrero de 2020

Liam sigue disparando

Inolvidable en La lista de Schindler de Spielberg, cinta que le hizo ganar el Oscar, el norirlandés Liam Neeson ha priorizado desde hace varios años, en filmes como Desconocido, Non–Stop y la saga Taken, la acción acompañada de melancolía, traumas irresueltos y gran aptitud para afrontar, como agente activo o retirado, secuestros, balaceras y conspiraciones, a menudo en metrópolis europeas.

23/11/2014


Gabriel Quispe Crítico



Caminando entre tumbas, la segunda dirección de Scott Frank, ocurre en Nueva York en los años 90. Matt Scudder, un detective privado que actúa sin licencia y arrastra las huellas de su alcoholismo y el triste desenlace de su carrera policial, de pronto es buscado para que persiga a los asesinos de la esposa de un traficante de drogas que había cumplido con pagar por su rescate.



El autor tiene experiencia amplia como guionista, al lado de Foster (El pequeño Tate), Soderbergh (Out of Sight) y Spielberg (Minority Report), entre otros.



Sin embargo, su historia, basada en una novela de Lawrence Block, no tiene fluidez en el enganche de Matt con el caso encargado. Tampoco en su vinculación con el joven TJ, personaje innecesario que se pretende usar como pareja “policial” y parte del paisaje de Nueva York, que el rumano Mihai Malaimare Jr, director de fotografía de The Master y Tetro, y el director de arte Jonathan Arkin, registran decadente, penumbroso, seco y sin brillo alguno.



Lo mejor llega cuando la trama se desenreda y las contrapartes se acercan al enfrentamiento. Neeson,



con su presencia adusta, ágil y aún contundente, llena el encuadre y carga el peso dramático del relato, más aún si sus compañeros de reparto son intérpretes de perfil bajo y no dejan una marca memorable



en esta película de regular nivel.