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Año de la Universalización de la Salud
JUEVES 27

de febrero de 2020

ENFOQUE

Desastres naturales y prevención

CADA AÑO LA INCLEMENCIA DE LA NATURALEZA AZOTA CON FUERTES LLUVIAS A DIVERSAS ZONAS DEL PAÍS, amenaza con inundaciones y huaicos a poblaciones enteras, genera ingentes pérdidas económicas e incluso la muerte de personas.

26/2/2017


Pilar Marín Bravo

Periodista

A pesar de las tragedias producidas y de las medidas adoptadas para mitigar su impacto, la prevención continúa siendo la tarea pendiente y la enorme responsabilidad que compromete a todos sin excepción.

¿Por qué no aprendimos la lección? Uno de los puntos más críticos de los desastres ocasionados por las inundaciones y huaicos está en las familias asentadas en las zonas de riesgo, por su proximidad a los cauces, laderas de ríos, terrenos inestables o zonas donde ya se han producido caída de rocas.

Poblaciones que pese a la experiencia de tragedias anteriores se instalaron en la zona, se niegan a irse o, lo que es peor, vuelven a asentarse en el mismo lugar.

El Perú, y particularmente Lima, tiene un largo historial de ocurrencia de desastres naturales como el Fenómeno El Niño y las precipitaciones causadas por el calentamiento de las aguas, que devienen en los temibles deslizamientos que arrasan todo a su paso, dejando una estela de destrucción.

En el 2015, el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgo de Desastres identificó 827 distritos del país expuestos a la probabilidad de lluvias superiores a sus condiciones normales ante la amenaza de El Niño.

En su informe Escenario de riesgos ante la temporada de lluvias, la institución había señalado a Lima como el departamento con el mayor número de distritos en riesgo (115) por la exposición de sus habitantes y sus viviendas ante posibles inundaciones.

Ya en el 2009 el Instituto Geofísico del Perú daba cuenta de un reporte del registro de zonas críticas por peligros geológicos en Lima Metropolitana, donde advertía de la necesidad de reubicar familias, prohibir la construcción de viviendas y construir muros de contención en zonas que continúan siendo habitadas y hoy son afectadas por los huaicos.

Las experiencias de los eventos de El Niño desde 1982-1983 y 1987 mostraron los estragos de los procesos de inundación, erosión fluvial y huaicos que también se producen en años normales.

Los estudios realizados por el Instituto de Defensa Civil dan cuenta de estas zonas de riesgo y las recomendaciones que deben adoptarse.

La población no ha tomado conciencia de la importancia de la prevención y sigue subestimando el peligro.

La sensibilización es una de las tareas que los gobiernos locales no han asumido plenamente. Una población informada es una comunidad consciente de sus derechos y responsabilidades para actuar poniendo la seguridad e integridad de sus familias por encima de todo.