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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
JUEVES 19

de setiembre de 2019

MANEJO SOSTENIBLE

Los subidores del Aguaje

Las comunidades de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria realizan un trabajo sostenible de recursos. Uno de ellos es el aguaje, que, desde el año pasado, adquiere una empresa multinacional a las comunidades, gracias a un convenio con el Sernanp.

3/6/2019


José VadilloVila

jvadillo@editoraperu.com.pe

En menos de dos minutos, Carmelo Gama trepa con su peso pluma de jockey las cuatro quintas partes de la alta palmera y con un machete corta los racimos de aguaje, que, por gravedad, caen sobre una cama de hojas. Tiene 16 años y ya es un experto “escalador” o “subidor”. Domina la técnica del “maquisapa”, en honor al mono araña, as columpiándose entre las ramas. Carmelo solo usa cuerdas y arnés. Sube con un casco para cuidar la testa y el machete colgado al cinto.

Vive en Veinte de Enero, una comunidad de la cuenca del río Yanayacu-Pucate, en la Reserva Nacional Pacaya- Samiria (RNPS), en la región Loreto. Aquí la economía gira alrededor del aguaje. Los de Veinte de Enero son de los mejores con la técnica del “maquisapa”; ahora son solicitados para enseñarla a las comunidades de las otras dos cuencas de la reserva.



Jabones y aceites

La señora Martha Luz Pisano me convence de que el aceite de aguaje, con sus vitaminas A y E, caroteno y ácido oleico, podrá traer de regreso mi cabellera ausente. Asegura que bastan 10 gotas en mi champú para empezar a ver los cambios.

En la comunidad existe desde hace 8 años una pequeña planta donde se elaboran jabones y aceites cosméticos a partir del aguaje. A los 10 integrantes de la Asociación de Productores y Procesadores de Aceite de Aguaje Veinte de Enero (Apro) les asesoró una oenegé francesa. Cuentan con certificado de procedencia y pagan un impuesto a la RNPS. Hoy sus productos gozan de cierta demanda entre turistas.

Willy Tuesta, presidente de la organización, dice que necesitan un local más amplio y más maquinarias para cumplir con los requisitos de Senasa para obtener el registro sanitario que les abrirá nuevos mercados.



Modelo de gestión

Veinte de Enero lo conforman un puñado de casas y un colegio. Hay muchos jóvenes en la comunidad. Como Carmelo, todos son expertos escaladores ‘maquisapas’. “No hay otra cosa más que hacer. Este trabajo es el único sustento para las familias, porque no hay otro recurso que todavía manejamos”, explica Modesto Samora, presidente de la Asociación de Conservación de Recursos Naturales – Veinte de Enero (Acorena). Sus 21 asociados producen en conjunto 12,800 sacos de aguaje anuales. Cada uno de 40 kilos.

Como parte de su plan de manejo del aguaje, que cada quinquenio renueva el Sernanp, los socios de Acorena anualmente reforestan tres hectáreas de aguaje. Antes se talaban los árboles, y las comunidades de la RNPS debían de ir cada vez más lejos a encontrar esta palmera. Las cosas hoy son distintas, el manejo sostenible y el repoblamiento de la especie son la preocupación de los vecinos. Y los guardaparques del cercano Puesto de Vigilancia 1 vienen a supervisar el trabajo.

Desde el año pasado, la transnacional AJE compra aguaje a las comunidades de la RNPS, gracias a un convenio firmado entre esta empresa y el Sernanp.



Arbildo Uraco Canaquiri, presidente del comité de gestión de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, que representa a más de 200 comunidades, comenta que esta compra “realmente dará beneficio a la población organizada, que tiene planes de manejo y que trabaja temas de la conservación”. Se refiere a las 10 organizaciones “formales”, las que representan a unas 500 familias y trabajan al interior de la área protegida.

Solo durante los tres meses del 2018 en que se puso en práctica el convenio, las dos comunidades “debidamente implementadas” de la cuenca del río Yanayacu-Pucate vendieron a AJE más de 40 toneladas de aguaje.

“Hay planes de manejo que ya tienen muchos resultados. Como el aguaje, la palmera, las taricayas, los paiches y los alevinos de arawana para la exportación. Creo que la Reserva Nacional Pacaya-Samiria es un modelo de gestión en el manejo de recursos naturales”, dice Uraco. La última actividad que se ha sumado es el turismo como actividad sostenible.

Afirma Arbildo que las comunidades agradecen al Sernanp y otras instituciones y organizaciones que han trabajado en la concientización para conservar los recursos naturales dentro del área; el trabajo coordinado entre Sernanp, la población local y el comité de gestión.

Cada quinquenio, Sernanp renueva el contrato del plan de manejo del aguaje a Veinte de Enero. En el 2008 empezaron formalmente como asociación y sacaron 9,000 sacos. Han ido subiendo hasta los 12,500 sacos en la actualidad. Por el buen manejo del recurso y su reforestación, augura que les podrán permitir subir la producción hasta los 15,000 sacos.



“La finalidad es acercar el recurso que, anteriormente, las personas antes que nosotros habían terminado. Lo estamos recuperando en una gran parte”, dice Modesto Samora. Hay ya algunas parcelas de reforestación que tienen más de 10 años y empiezan a “echar flor”, hasta llegar a producir tres veces al año.

Ahora que han recuperado el aguaje, que había sido depredado por los ilegales, los vecinos de Veinte de Enero ya demostraron la recuperación del aguaje y quieren proponer ahora a Sernanp un plan de manejo de dos especies madera. Ese es su próximo desafío.

Cifra

965 especies de plantas silvestres y 59 de plantas cultivadas alberga RNPS.