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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
SÁBADO 21

de setiembre de 2019

RECURSOS HUMANOS

Querer es poder

8/6/2019


Rafael Zavala Battle

Docente del Programa Especializado en Gestión del Talento Humano de la U. de Piura


Es común escuchar esta frase para automotivarse: “Nada es imposible para el que quiere”. Sin embargo, si uno la analiza mejor, es bastante más complicado de lo que parece. Cuántas veces queremos hacer algo o deseamos hacerlo, pero sabemos que no es válido, sabemos que no debemos o que no podemos. Y aun así lo terminamos haciendo.Solo me interesa poner sobre la mesa un tema en el que todos hemos caído, sobreponer lo que queremos hacer sobre lo que debemos. Quizá el “querer” está más ligado a lo que dicta el corazón, y el “poder” más ligado a lo que dicta la mente.

Como regla general, el corazón nunca le puede ganar a la cabeza, es decir, el “puedo” nunca debe estar sublevado al “quiero”. ¿Pero cómo mejorar sabiendo que el enemigo es uno mismo? Una vez detectado el enemigo, el mejor remedio para vencerlo, es decir, para obrar de acuerdo con lo que tenemos que hacer y no a lo que queremos (llámese lo que nos provoque), es la fuerza de voluntad.

A muchos de nosotros (en mayor o menor grado) nos falta cultivar la fuerza de voluntad. Este defecto, además, trae consigo otros como baja tolerancia a las frustraciones, ser mal perdedor.

¿Y cómo cultivamos esta fuerza de voluntad tan necesaria?

Algunas de las virtudes que nos ayudan a cultivarla son la fortaleza, llamada también resiliencia, que es la capacidad para recibir golpes en la vida y salir fortalecidos, esa capacidad de luchar es lo que al final importa. Las escuelas de negocios y el mundo en general tratan de enseñar que el éxito lo tienen las personas que “triunfan” en todo; sin embargo, quizá la esencia del crecimiento personal es la lucha por afrontar de la mejor manera que podemos y con las limitaciones que tenemos, los fracasos y sinsabores de la vida y aprender de ellos. En la lucha aprendemos y maduramos.

Sin duda, otra virtud que nos ayuda es la paciencia. Nos conduce a saber sufrir en silencio, a sobrellevar las contrariedades que se desprenden del cansancio, del contexto en contra, de las tristezas de cada día que aparecen sin buscarlas, de las injusticias, etcétera. La paciencia es prima hermana de la perseverancia, que es la persistencia en el ejercicio de obras buenas a pesar de la dificultad y del cansancio derivado de su prolongación en el tiempo.